Platos combinados.estival Diversity. Fran Campos




Platos combinados






  Fotos: Marcos Jiménez

Consolidándose como un evento alternativo de obligada asistencia, el festival Diversity cumple una vez más su compromiso anual. Insiste en su propuesta cultural como escaparate de músicas de diferentes estilos y países. Asimismo intenta compaginar esa parte lúdica con una labor concienciadora  que intenta poner de relieve la cada vez más evidente integración racial y cultural en nuestras islas, tradicionalmente vía de transito intercontinental.

http://s3.subirimagenes.com:81/otros/previo/thump_6237359img58631.jpg
 
Celebrada en el Moon Club de nuestra capital el evento se celebró el viernes 8 de abril y acogió una elevada asistencia de público que contribuyo con el abono de la entrada solidaria (3 euros) a las acciones en Senegal de la ONG Comfrica, radicada en Tenerife.

http://s3.subirimagenes.com:81/otros/previo/thump_6237351img57171.jpg
 
En la puerta del recinto se instalaron unos puestos en los que pudieron degustarse diversos platos típicos de varias nacionalidades. En esta ocasión los países seleccionados fueron Chile, Perú, Senegal y Marruecos. Platos exóticos que sin embargo no dejan de suponer una experiencia agradable y enriquecedora para los “aventureros” culinarios.
 
http://s2.subirimagenes.com/otros/previo/thump_6237383img61511.jpg
 
Las actuaciones musicales cubrieron una amplia gama de propuestas, una variedad que sin embargo no supusieron un choque para el oyente. Al contrario, al igual que con la gastronomía, se demostró que los estímulos musicales pueden diferir enormemente en sus ejecutores y en sus raíces geográficas, pero las “herramientas” son las mismas, los ritmos y las melodías.
 
http://s2.subirimagenes.com/otros/previo/thump_6237389img70491.jpg

Abrieron las actuaciones los Hermanos Thioune, grupo familiar de origen senegales y afincados en Canarias, que son, desde su erudición musical, verdaderos transmisores de la música, la danza y la percusión del África Occidental. Los movimientos y los sones de los diferentes instrumentos autóctonos hicieron moverse al público y consiguieron transmitir los orígenes tribales de su arte.
 
http://s3.subirimagenes.com:81/otros/previo/thump_6237393img71891.jpg
 
A continuación los catalanes Electric Gozarela, una auténtica maquina del ritmo, cuyos efluvios nos hacen recordar el viejo y peculiar romance entre los catalanes y los sonidos latinos, con nombres míticos como los de Gato Pérez  o la Orquesta Platería. Esta (relativamente)  nueva hornada  de músicos influenciados por sus maestros y que provienen de otros proyectos (entre ellos Muchachito Bombo Infierno) nos proponen una revisión del boogaloo, estilo, o más bien derivación estilística, de la salsa portorriqueña de los setenta que a su llegada a tierras norteamericanas no pudo evitar emparentarse con el funk  e incluso el rock. Era la época en la que el sello Fania era referente musical alrededor del mundo. Electric Gozarela bebe abundantemente de eso y lo recrean a la perfección, con precisión pero sobre todo con pasión. Aún con un repertorio basado en versiones, los barceloneses se atreven incluso con el “Riders of the Storm” de los Doors.
 
http://s3.subirimagenes.com:81/otros/previo/thump_6237424img71551.jpg
 
Para cerrar la jornada nada mejor que la opulencia swing  de los franceses Poutrelles Fever. Los gabachos transforman a su manera los referentes tradicionales de la chanson francesa en un frenético revival rocker en el que todo cabe con tal de hacer mover al respetable. Un directo galvanizante que culmino un festival siempre sorprendente
 
http://s2.subirimagenes.com/otros/previo/thump_6237342img56241.jpg http://s2.subirimagenes.com/otros/previo/thump_6237434img736221.jpg