Nº53 Cine



 
 





MORNING GLORY



 



Es una pena que esta película, como tantas otras, se haya promocionado en base a su aspecto menos importante. Se ha vendido como una comedia y, realmente, aun estando presente el humor y de una manera muy bien lograda, es una película excelente por motivos mucho más relevantes.
Hasta cierto punto de inflexión, que no revelaré para no estropear la experiencia, la película da la sensación de ser una buena sátira del mundo de la televisión dirigida a sacar a relucir lo mejor de un Harrison Ford pletórico, cuya actuación, basada en todo un abanico de sus expresiones faciales tan sugerentes, divertidas y elocuentes es ciertamente memorable.
Después entra en una fase en que se desatan todo tipo de sentimientos y emociones, y el espectador está ante una película que parece haber sabido darle un magistral vuelco a lo que pensaba que estaba ocurriendo: parece que a pesar de todo el gruñón personaje de Harrison Ford estaba en lo cierto mientras el ímpetu y el entusiasmo del de una magnífica Rachel McAdams con quien el público ha sido empujado a identificarse estaban orientados en la dirección equivocada, la de la búsqueda del share en TV, en lugar de la calidad.
Finalmente, la película pasa de buenísima a excelente, cuando un vuelco inesperado rompe de nuevo la simplista dicotomía entre lo bueno y lo malo, demostrando que existen matices y motivaciones que la desdibujan. Queda el mensaje, tan necesario aquí y ahora, de que lo importante es el trabajo bien hecho…





Angelo Oliver www.TENERIFEWEEK.com


 


“MÁS ALLÁ DE LA VIDA”
Para Eastwood no hay duda: el Más Allá existe (por si alguien lo dudaba)
 

Título original: “Hereafter” (“Otra vida”)
Nacionalidad: EE. UU.
Año de producción: 2010
Fecha de estreno en España: 21 de enero de 2011
Género: drama y suspense sobrenaturales
Duración: 2 horas y 9 minutos
Versión: doblada al castellano (Cines Renoir Price)
Web oficial:
http://wwws.warnerbros.es/hereafter/index.html
Web oficial en inglés:
http://hereafter.warnerbros.com/
 
 
Ficha técnica
 
Dirección: Clint Eastwood                                                  
Guión: Peter Morgan
Dirección de fotografía: Tom Stern
Montaje: Joel Cox y Gary D. Roach
Música original: Clint Eastwood
Dirección de arte: Tom Brown
Productora: Amblin Entertainment, Malpaso Productions, The Kennedy/Marshall Company
Producción: Clint Eastwood, Kathleen Kennedy, Robert Lorenz
Dirección de producción: Tim Moore, Jeremy Johns (Reuno Unido), Gilles Castera (Francia)
Producción ejecutiva: Steven Spielberg, Peter Morgan, Frank Marshall, Tim Moore
Diseño de producción: James J. Murakami
Sonido: Bub Asman
Diseño de vestuario: Deborah Hopper
Distribuidora: Warner Bros. Pictures
Color o b/n: color
Formato de proyección/relación de aspecto: 1:2,35
Sonido: Dolby Digital
Metraje: 3.538 m
 
 
FICHA ARTÍSTICA (por orden alfabético)
 
Bryce Dallas Howard (como Melanie)
Cécile de France (Marie LeLay)
George y Frankie McLaren (Marcus/Jason)
Jay Mohr (Billy)
Lyndsay Marshall (Jackie)
Marthe Keller (Dra. Rousseau)
Matt Damon (George Lonegan)
Terry Meuvic (Didier)
 
 
Sinopsis
 
Relato de la historia de tres personas a las que la muerte persigue de distintas formas. George Lonegan (Matt Damon) es un trabajador manual estadounidense con una conexión especial con la otra vida: realizaba “lecturas”, es decir, contactos con los familiares fallecidos de las personas que se lo solicitaban hasta que decidió abandonar tan lucrativo tráfico con el Más Allá porque le hacía imposible vivir una vida normal. En el otro rincón del mundo, Marie (Cécile de France), una afamada periodista francesa que vive las mieles del éxito gracias al programa de entrevistas en televisión que presenta, tiene una experiencia cercana a la muerte cuando sobrevive casi de milagro a un tsunami que azota Indonesia. Y cuando Marcus (George McLaren y Frankie McLaren), un escolar londinense, pierde a la persona más cercana a él (su hermano gemelo Jason) siente un desamparo absoluto y necesita desesperadamente respuestas. La vida de estos tres seres se cruzará casi por azar cambiando para siempre por lo que creen que podría - o debería - existir en el Más Allá.

La frase

“Lo que más admiro de Clint [Eastwood] es cómo se mantiene al margen de la locura de Hollywood. Él hace las películas que le importan, digan lo que digan. .” (Matt Damon.  Entrevista concedida a  Manu Yáñez Murillo para Fotogramas.es, 13/01/2011)
 
Eastwood, revisionista genial del western y gran cineasta clásico
Clint Eastwood Jr. (31 de mayo de 1930, San Francisco, California), el “Hombre sin Nombre” reflejado en el documental televisivo “The Man With No Name” (1977), saltó a la fama como actor en 1964 gracias a su papel protagonista en el filme de Sergio Leone titulado “Por un puñado de dólares” gracias a la combinación de su mirada, su altura (1,93 cm), y su rostro impenetrable, con lo que no sólo consiguió al fin el reconocimiento como estrella gracias al género conocido como “spaghetti western”, sino también el encasillamiento en personajes de aspecto duro y carácter implacable.
Tan sólo cuatro año después, Eastwood creó su propia productora The Malpaso Company (más tarde conocida como The Malpaso Productions), con la que realizará todas sus películas hasta el día de hoy. En 1971 dirige su primer filme, “The Beguiled: The Storyteller”, un documental sobre el rodaje de “El seductor”, de Don Siegel, en el cual interpretaba el papel principal. De hecho, Eastwood aprendió el oficio de dirigir de la mano de dos maestros: Sergio Leone y Don Siegel.
Tras más de una decena de películas rodadas durante dos décadas, y entre las que destacan títulos tales como “El fuera de la ley” (1976) (su primera obra maestra en el género del western), “Bronco Billy” (1980), “Firefox” (1982), “El jinete pálido” (su segunda obra maestra, también en el western) (1985) o “Bird” (1988), Eastwood rodó en 1992 la película que es para muchos la que le otorgó definitivamente el prestigio del que goza desde entonces: “Sin perdón”. Este western, protagonizado por el propio Eastwood junto al gran Morgan Freeman, destaca por ser un relato de la violencia convertida en ritual, sus impresionantes vistas de Montana y el sencillo tema musical que le acompaña, compuesto por el propio director. “Sin perdón” fue premiada con dos Óscars (Mejor Director y Mejor Película), un galardón de la Directors Guild of America (Asociación de Directores Estadounidenses) y un Globo de Oro.
Desde su consagración como cineasta, Eastwood nos ha ofrecido en las últimas décadas varios títulos inolvidables: la romántica “Los puentes de Madison” (1995), que protagonizó junto a Meryl Streep, “Mystic River” (2003), “Million Dollar Baby” (2004) en el que el director de nuevo coprotagoniza el filme junto a Morgan Freeman (como hiciera en “Sin perdón”) y le otorga el Óscar a la Mejor Película y al Mejor Director, “Banderas de nuestro padres” (2006) y “Cartas desde Iwo Jima” (2006), dos filmes que abordan la batalla por el control de la isla del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial desde el punto de vista de los estadounidenses y los japoneses, respectivamente.
Tres filmes más han jalonado la trayectoria del director: “Gran Torino” (2008), quizá su última participación como actor, “Invictus” (2009), y la película que analizamos aquí.
 
“Más allá de la vida” un filme atípico en la filmografía de Eastwood
 
Tras recorrer la filmografía del director, no nos cabe duda que la película que reseñamos aquí no pasará a la historia del cine (ni siquiera de las mejores obras de Clint Eastwood), pero todo tiene un porqué que expondremos ahora.
 
Es importante que recordemos que el realizador se encuentra en una etapa vital (la última) en la que las preguntas que se vuelven importantes sobre nuestro papel como individuos y el sentido de nuestras vidas se resumen en la siguiente cuestión: ¿qué pasará con nosotros a la hora de la muerte? ¿Resucitaremos o nos desintegraremos sin más y formaremos parte del polvo del que procedemos (de estrellas moribundas, según la astronomía)?
 
A este interrogante responde el realizador de manera contundente: existe un Más Allá, una luz al fondo de un túnel oscuro en la que nos aguardan nuestros antepasados y familiares. Así de claro.
 
Y para tan breve y firme comentario, Eastwood se sirve de tres personajes singulares: el “vidente” que huye de su don por considerarlo una maldición; la periodista francesa que tiene una experiencia cercana a la muerte; y un pobre niño cuyo gemelo muere en un accidente. Observamos cómo el “don” de George le impide vivir como el resto de los seres humanos, por lo que huye a Londres, donde se encontrará a Marie en una feria literaria, y a Marcus que le reconoce por la foto que vio en una página web y le pide que le ponga en contacto con su hermano muerto.
 
De esta forma, George encontrará el amor al lado de Marie, y Marcus hallará la paz de espíritu y la fuerza para enfrentarse al mundo y crecer en armonía. 
 
“Happy end”.
 
Técnicamente sólo mencionaré dos hechos que llaman la atención: la presencia invisible de la mano del mago de Hollywood (Spielberg) que se nota en la espectacular secuencia del tsunami (digna del mejor cine de catástrofes), y un enrevesado juego de planos y contraplanos hilado muy fino para no saltarse el eje (un tanto raro, la verdad) en una escena de diálogo justo antes de que la ola gigante se intente tragar a Marie.
 
 
El reparto. Mejor dicho: Derek Jacobi o por qué ver una película en V.O.
 
Es un placer ver a Jacobi en el breve cameo en el que participa en calidad de superactor invitado (pues hace de sí mismo), cuando lee un pasaje de una de las maravillosas novelas de Dickens en la feria del libro londinense.
 
Sin embargo, a tan descomunal actor, no le hemos podido escuchar paladeando la diamantina lengua de Shakespeare por lo que recomendamos encarecidamente a todos aquellos que puedan hacerlo que, por amor a Melpómene y Talía, no dejen de ver esta secuencia en versión original (inglesa, claro).
 
 
Recomendación
 
Para convencidos de que existe otra existencia tras la que compartimos ahora que me lees, querido lector, “Más allá de la vida” no les defraudará en su factura. Sin embargo, a los seguidores de Eastwood o a todos aquellos que exigen a un guión que no sea predecible, rutinario y facilón puede que les sepa a bien poco. Una pena, Mr. Eastwood.
 
 
 
Otras críticas[1]
"La película nunca deja de ser intrigante, ya desde el 'tour de force' que supone la secuencia inicial, y está llena de observaciones (..) el final es una decepción. Es demasiado fácil" (Kirk Honeycutt: The Hollywood Reporter)
"'Hereafter' es una historia reflexiva que trasciende la muerte y examina líricamente nuestros miedos más oscuros y nuestras creencias más arraigadas (...) Puntuación: ***1/2 (sobre 4)" (Claudia Puig: USA Today)
"Tiene el poder de hechizar a los escépticos, asombrar a los crédulos y fascinar a todos los demás (...) Una excepcional experiencia y un cuestionamiento abierto sobre algo que nadie ha conseguido entender" (A. O. Scott: The New York Times)
"¿Qué diría el Walt Kowalski de 'Gran Torino' sobre una película tan floja y pasiva? 'Largo de mi pantalla'" (Kyle Smith: New York Post)
 “'Más allá de la vida' vuelve a reclamar del espectador una fe absoluta en la ficción (aquí, de marcado carácter sobrenatural), un gesto anacrónico en tiempos de interrogantes y sospechas (…) Aun así, el director consigue cuajar momentos de meridiana honestidad, concentrados en la subtrama en la que un afectado Matt Damon se aproxima a la extraordinaria Bryce Dallas Howard, cuyo luminoso rostro le sirve a Eastwood para esculpir las sombras y fantasmas de la soledad.” (Manuel Yáñez Murillo: Fotogramas)[2]
Un melodrama melancólico y reposado, fluido y nada grandilocuente, (...) Una película lejos de sus últimas obras maestras, pero en modo alguno desdeñable." (Javier Ocaña: Diario El País)
"Un lenguaje clásico, directo, agobiante y emocionante, lúcido y traslúcido (...) momentos de escalofrío emocional (...) Puntuación: **** (sobre 5)" (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)
"Es éste un Eastwood impuro y, sobre todo, irregular" (Sergi Sánchez: Diario La Razón)
"A Eastwood le fallan las fuerzas. (...) La estructura narrativa falsamente compleja no esconde la falta de miga del guión, que es esencialmente una proclamación de sonrojante proselitismo (...) Puntuación: ** (sobre 5)" (Nando Salvá: Cinemanía)
"Pese a momentos espléndidos, el filme aparece francamente irregular (...) Arranca con la secuencia deslumbrante de un tsunami (...) sin lugar a dudas los diez minutos de cine catastrofista más brillantes vistos desde 'Titanic'." (Jordi Batlle Caminal: Diario La Vanguardia)
 
NOTAS
 



TRON



 




Nunca sentí especial atracción por el concepto de TRON ni por la película de 1982 y de hecho nunca la ví. Sin embargo acudí con grandes expectativas a ver TRON Legacy y resulta que he salido más que satisfecho. TRON Legacy es la evolución natural de una serie de películas que no se quedan en lo efectista, sino que, aun con grandes efectos y despliegue de medios de producción son capaces de ir más allá y abordar temas de calado relacionados con el lugar que ocupa el ser humano en un mundo en que la tecnología y la inteligencia artificial parecen desdibujar la frontera de lo que es humano y lo que no. Estoy pensando principalmente en Blade Runner y Matrix. Como lo hicieran estas dos creaciones cinematográficas en su momento, TRON Legacy toca cuestiones que dan tanto de sí como la de qué es lo que nos hace humanos, la búsqueda de la perfección, el papel de los sentimientos en el debate de la inteligencia artificial. En esta ocasión la vuelta de tuerca está en la posibilidad no ya de que programas informáticos y la proyección mental de los seres humanos convivan en un mundo virtual, como en Matrix, sino que se apunta a la posibilidad de que los seres humanos entren en carne y hueso en un mundo virtual y, lo que es más alarmante, que haya programas que surjan sin que nadie los haya escrito, con vida propia y que cualquier programa pueda hacer el camino inverso y acabe entrando en el mundo real como un ser humano más.
 
Al igual que aquellas, TRON Legacy es de las pocas películas que sí me gustaría volver a ver más de una vez. Evidentemente no estoy afirmando que el guión aborde esos temas de calado con la profundidad y la extensión de un documental o un tratado de filosofía, pero las preguntas están ahí, y quien quiera ver algo más que los espeluznantes mundos virtuales de precioso diseño o la magnífica banda sonora, tiene desde luego dónde elegir.
 
Lástima que he ido a verla cuando ya está saliendo de los cines, puesto que mi recomendación es que no hay que perdérsela.



Angelo Oliver www.TENERIFEWEEK.com


 


“DE DIOSES Y HOMBRES”
Un filme sobre el amor sin límites
 

 
Título original: “De hommes et des dieux” (1)
Nacionalidad: Francia
Año de producción: 2010
Fecha de estreno en España: 14 de enero de 2011
Género: drama religioso y social basado en hechos reales
Duración: 2 horas y 2 minutos
Versión: doblada al castellano (Renoir Price)
Web oficial: http://golem.es/dediosesyhombres
 
 
Película elegida por la Academia de Cine Francesa para competir por el Óscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa
 
 
Palmarés del filme en 2010
 
Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes, Mejor Film Extranjero para la NBR ( Asociación de Críticos Norteamericanos), Nominación a la Mejor Película y Fotografía en los Premios del Cine Europeo, y Nominación como Mejor Película Extranjera en los Independet Spirit Awards.
 
 
Ficha técnica
 

Dirección: Xavier Beauvois                                    
Guión: Xavier Beauvois y Etienne Comar
Dirección de fotografía: Caroline Champetier
Montaje: Marie-Julie Maille
Dirección de arte: Michel Barthelemy
Productora: Why Not Productions y France 3 Cinéma
Producción: Pascal Caucheteux, Etienne Comar
Producción ejecutiva: Franz Richard
Sonido: Jean-Jacques Ferran, Eric Bonard
Vestuario: Marielle Robaut
Distribuidora: Golem
Color o b/n: color
Formato de proyección/relación de aspecto: 1:2,35
Sonido: Dolby Digital
Metraje: 3.340 m
 
 
FICHA ARTÍSTICA (por orden alfabético)
 
Abdallah Moundy (como Omar)
Abdelhafid Metalsi (Nuredín)
Farid Larbi (Ali Fayattia)
Goran Kostic (El jefe croata)
Jacques Herlin (Amédée)
Jean-Marie Frin( Paul)
Lambert Wilson (Christian)
Loïc Pichon (Jean-Pierre)
Michael Lonsdale (Luc)
Olivier Perrier (Bruno)
Olivier Rabourdin (Christophe)
Philippe Laudenbach (Célestin)
Sabrina Ouazani (Rabbia)
Xavier Maly (Michel)
 
 
Sinopsis
 
La película se basa a grandes rasgos en la vida de los monjes cistercienses del Tibhirine, en Argelia, desde el año 1993 hasta su secuestro y posterior asesinato en 1996.
 
A finales de los años noventa, ocho monjes cistercienses de origen francés oran, cantan a Dios y trabajan en un monasterio situado en una pequeña aldea de las montañas del Magreb. Los religiosos conviven en perfecta armonía con la población musulmana, a la que prestan servicios sanitarios y ayuda en sus tareas, además de participar en las celebraciones a las que son invitados por los lugareños, sus “hermanos”, de los que reciben a cambio apoyo, afecto y respeto.
 
Sin embargo, un grupo de fundamentalistas islámicos asesina a un equipo de trabajadores extranjeros a menos de veinte kilómetros del monasterio, y el pánico se apodera de la región. El ejército ofrece protección a los monjes, pero éstos la rechazan porque convivir con hombres armados dentro de los muros del monasterio va en contra de sus creencias.
 
Al poco tiempo, les visita el grupo armado que dice haber perpetrado la matanza. El prior se mantiene firme y les convence para que se vayan.
 
No obstante, algunos miembros de la orden tienen miedo y quieren abandonar el monasterio, por lo que las dudas comienzan a aflorar entre los religiosos: ¿qué deben hacer?, ¿han de irse para no convertirse en mártires, o quedarse para seguir ayudando a sus hermanos musulmanes? El prior les pide que reflexionen y que la decisión sea colectiva.
 
Finalmente, los monjes curan a varios terroristas heridos que han acudido al monasterio, y el ejército se enfurece al enterarse.
 
A pesar de la creciente amenaza, los monjes empiezan a darse cuenta de que su fe y el amor sin condiciones a los demás no les deja otra elección que la de quedarse, y cumplir así la voluntad de Dios.
 
 
La frase
 
“Vosotros sois dioses, hijos del Altísimo, pero como hombres moriréis, y como cualquier príncipe, todos caeréis” (Salmo 82: “Levántate, oh Dios, y juzga la tierra”, citado en el filme)
 
 
Xavier Beauvois, director de “De dioses y hombres”
Beauvois debutó como actor, guionista y director en 1991 con el largometraje “Nord”, por el que fue nominado a dos César a la Mejor Primera Película y al Actor Más Prometedor.
Actualmente está dirigiendo películas (“No olvides que vas a morir” (1995), “Según Matthieu” (2000), “El pequeño teniente” (2005), y el filme que reseñamos aquí) y trabajando como actor con directores de la talla de André Téchiné, Philippe Carrel, Michel Devilee y Jacques Doillon, entre otros.
 
De mártires conocidos y desconocidos verdugos

“Desde 1993, el año en que hizo su aparición en el Atlas argelino el integrismo musulmán armado, y 1996, el año de su rapto [la noche del 26 al 27 de marzo] y posterior asesinato [que se cree, sucedió el 21 de mayo] (no es revelar nada nuevo: es bien conocido el caso del monasterio de Tibhirine [hecho luctuoso acaecido en la época de mayor violencia y atrocidad del enfrentamiento entre el gobierno de Argelia y los grupos extremistas islámicos que trataban de derrocarlo, y que causó una gran conmoción en la opinión pública internacional]), un grupo de monjes cistercienses[-trapenses](2) de origen francés intentó resistir frente a la inminencia de su inapelable final. Y lo hizo desde el coraje a que, en ocasiones, conlleva la creencia en una ideología (ellos la llamaban fe), pero también desde el compromiso con sus vecinos, a los que no adoctrinaban, sino con los que sencillamente vivían en común una vida de privaciones, sí, pero también de pequeñas victorias cotidianas.”(3)
En la actualidad, la identidad de los asesinos y las circunstancias exactas de la muerte de los monjes del monasterio de Tibhirine siguen siendo un misterio que los tribunales franceses tratan de esclarecer desde el año 2003.

Fechas relacionadas con los acontecimientos que se muestran en el filme
·         26 de diciembre de 1991: El Frente Islámico de Salvación (FIS) gana la primera vuelta de las elecciones legislativas en Argelia.
·         11 de enero de 1992: se declara el estado de excepción.
·         14 de enero de 1992: asesinato del presidente Mohamed Boudiaf.
·         30 de octubre de 1993: el Grupo Islamista Armado (GIA) de un ultimátum a todos los extranjeros para que abandonen el país.
·         26 de marzo de 1996: Un grupo armado secuestra a siete monjes en Tibhirine
·         18 de abril: El GIA reivindica el secuestro de los siete monjes.
·         21 y 23 de mayo: el GIA anuncia el asesinato de los siete monjes después de que las negociaciones con los gobiernos francés y argelino no lleguen a ninguna parte.
·         De 1998 en adelante: política de reconciliación.
·         3 de diciembre de 2003: la familia de uno de los monjes y un abad cisterciense requieren que se reabra el caso judicialmente y ponen en duda la versión oficial ofrecida por el gobierno argelino.
·         29 de diciembre de 2005: la “Carta de Reconciliación Nacional” supone una amnistía condicional para miembros de grupos armados de los noventa, y el cierre a todo debate sobre la guerra civil argelina
·         20 de noviembre de 2009: el gobierno francés desclasifica cierto número de documentos después de que el antiguo agregado de Defensa en Argel afirme que los siete monjes fueron víctimas de un error cometido por el ejército argelino.
 
“De dioses y hombres”: cine puro sobre la fe y el amor perfectos en un mundo imperfecto
Llegado el momento de compartir la experiencia vivida durante el visionado de esta magnífica película, el crítico siente un respeto casi paralizante por la doble influencia que padece cuando se reconoce afectado por sus propias creencias y su más profunda pasión. Hablamos, pues, de catolicismo y de cine, dos temas que se han mezclado con mayor o menor fortuna a lo largo de más de un siglo de historia del Séptimo Arte.
 
Como preámbulo habremos de recordar que “De dioses y hombres” es un relato basado en hechos reales, por lo que a la carga emotiva que conlleva esta narración fílmica hemos de aunar el conocimiento de que estamos presenciando la recreación de unas circunstancias inapelables: la violencia, la intolerancia y, no obstante, el amor que siempre vence(4).
 
Porque, tengámoslo en mente, este filme es, a pesar de las declaraciones del director, no sólo un alegato en favor de la tolerancia y la convivencia en paz entre todos los seres humanos, sino también una muestra “sencilla” en lo formal, pero fervorosa e imbuida de una extrema sensibilidad, de la vivencia cotidiana de la fe cristiana en su vertiente más humana, la que se centra en la oración, el trabajo desinteresado, la comprensión,  la caridad y el amor sin límites, hasta alcanzar el mayor de los sacrificios que se nos puede exigir a todos nosotros, fruto de la coherencia y del reconocimiento exento de culpa de nuestras debilidades y temores.
 
Con la dos premisas escritas, fidelidad histórica y fervor religiosamente humano, Beauvois compone su obra buscando una simplicidad visual no exenta de belleza mediante planos fijos, panorámicas y algún travelling, amén del plano tomado desde un helicóptero, la mínima iluminación posible con predominio de la luz natural, y el empleo de tonos apagados pero acordes con la belleza del entorno, la humildad de sus gentes y los interiores del convento. A esta economía de la imagen se une el minimalismo musical cuyos únicos representantes son los cantos excelsos entonados por  los monjes, y (creemos, la primera pieza, “Scène. Moderato” de la suite del ballet, op. 20, de) “El Lago de los Cisnes”(5), la música deliciosa compuesta por Tchaikovsky, ejemplo máximo de la belleza que es capaz de concebir y crear el ser humano, a modo de don divino, como fondo melódico en la escena más memorable de este filme: en una cena, Luc pone en el aparato de música el CD con la pieza de Tchaikovsky, y es tanta la maravilla contenida en la melodía que escuchan en silencio, que las lágrimas casi inundan los ojos de los monjes al comprender que será la última vez que sientan tanta belleza juntos. Y esas mismas lágrimas a punto estuvieron de nublar la vista de este humilde crítico (exquisitez extrema al abismarnos al secreto de la fugacidad de la vida).
 
Resumiendo, el director ha pretendido la perfección formal a través de la máxima sencillez, acorde con el tono ascético del tema, conduciéndonos, plano a plano, con lentitud bien tramada pero de manera inexorable, hacia el trágico desenlace que, como no cabía esperar de otra forma, se apunta tan sólo cuando un blanco de nieve funde la imagen de la penosa última caminata de eso pobres hombres ciegos de amor… Cine puro.
 
 
Los “locos de amor” copan el reparto: Lonsdale, Wilson y el entrañable Herlin
 
Dentro del excelente elenco de actores que encarnan a esos monjes absolutamente humanos, hemos de destacar el trabajo realizado por tres intérpretes que nos han brindado lo mejor de su saber hacer.
 
En primer lugar, resaltaremos el trabajo de Michael Lonsdale (Luc, el monje que ejerce de médico), veterano actor y pintor francés, de padre inglés, completamente bilingüe, y que tiene a sus espaldas magníficos trabajos con directores de la talla de Welles, Truffaut, Malle o Buñuel. Lonsdale ejerce una influencia benéfica, sensible, hosca a veces como contrapunto perfecto a su apariencia de abuelo entrañable, pero con una humildad que desarma, con una paciencia y humanidad tan desbordantes que su sinceridad expresa o tácita (sólo mostrada en los planos en los que adora la imagen de un mártir, casi como formando parte del cuadro) expresa lo mejor de este artista dentro del mejor cine.
 
Lambert Wilson (Christian, el prior), actor francés de origen irlandés, nacido en 1958,  y que ha participado en una treintena de películas, entre cuyos títulos destacaremos “El Dorado” (1988), de Carlos Saura, las dos últimas entregas de la saga “Matrix” (2003) y “Catwoman” (2004), será nuestro segundo protagonista de esta reseña. Wilson afronta el papel más difícil al encarnar al responsable del monasterio, el monje que dialoga en los capítulos con sus hermanos religiosos pero que debe tomar decisiones complicadas en asuntos “de vida o muerte”. Además, es un hombre culto y tolerante (entre sus lecturas religiosas no falta, por ejemplo, El Corán) a la vez que trabajador y sensible. Una lección de sobriedad interpretativa y rica en matices.
 
Y, en tercer lugar, vamos a comentar el somero pero entrañable trabajo del octogenario Jacques Herlin (Amédée), que ha participado en un sinfín de filmes desde los años cincuenta: es el más veterano, el más viejo, el más comedido y breve en todos los sentidos (de palabra y de tamaño), pero que transmite en su mirada de (muy) anciano el guiño cómplice de los ojos de un niño pícaro que ya lo ha visto todo. De hecho es uno de los dos monjes que salva la vida durante el secuestro. Pero no le culpemos por ello, no seamos duros con su cobardía: sólo son hombres, no dioses, y el miedo es otra forma de penitencia. Entrañable Amédée, del viejo sabio Herlin.
 
 
Recomendación
 
Absolutamente imprescindible por su calidad artística, su mensaje de tolerancia y amor sin maniqueísmos infantiles, y por resultar una experiencia conmovedora y repleta de belleza que toca la fibra más oculta y rica de nuestro ser.
 
 
 Otras críticas(6)

"Beauvois cuenta admirablemente (...) no hace trampas en esta fábula moral, no fuerza el sentimentalismo (...) sales conmovido con la historia de estos religiosos. Palabra de agnóstico." (Carlos Boyero: Diario El País)
“… Actor y director, Xavier Beauvois ('Según Matthieu', 'No olvides que vas a morir') cuenta, con los modos de un gran drama clásico, esta peripecia humana, profundamente humana; y de su película, tersa, en ocasiones demasiado morosa, pero también recorrida por un hálito de tierno humanismo, emerge toda una lección de convivencia social y religiosa que seguramente no dejará indiferente a ningún espectador. “(Mirito Torreiro: Fotogramas.es)(7)
"Un relato iluminador sobre fe y heroísmo" (Richard Corliss: Time)
"Quizá le falta mayor economía narrativa en algunos tramos, pero "De dioses y hombres", también gracias al portentoso grupo de actores, supone un regalo visual y moral" (Lluís Bonet Mojica: Diario La Vanguardia)
"Un equilibrado ejercicio de descripción, reflexión y ritmo (...) La película es tan recomendable como 'larga', tiene tanta calidad como 'exigencia' y provoca indignación y convulsión pero también su miajita de tedio" (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)
"La humanidad de los héroes. (...) Toda la película parece organizada para llegar a un clímax bellísimo" (Sergi Sánchez: Diario La Razón)
 
NOTAS

1. Es curioso que la traducción al castellano del título original haya invertido el orden de los términos de modo que se antepongan esos “dioses” a los verdaderos protagonistas del filme.
 
2. “Los monjes cistercienses-trapenses basan su vida monástica en la Biblia, la Regla de San Benito (escrita en el siglo VII) y los escritos de los padres del monacato. Sus rezos siguen la antigua tradición monacal. La “liturgia de las horas” es una oración comunitaria basada mayormente en los Salmos y celebrada en la capilla siete veces al día. Los cantos son una parte esencial de los rezos y del ritmo de la vida cisterciense. Los monjes cistercienses optan por el silencio durante la mayor parte del día, pero su vida también se rige por las enseñanzas del superior o abad, y por los intercambios entre monjes durante los Capítulos. Todas las decisiones importantes se toman durante el Capítulo. Todo se decide mediante votación precedida por una conversación privada en el despacho del abad. Los cistercienses-trapenses no tienen una misión apostólica de evangelización y no practican el proselitismo. La Regla de San Benito exige que los monjes alberguen al prójimo y compartan con él, “sobre todo con los pobres y los extranjeros”, y los que sufren. Fomenta el trabajo manual y las relaciones con los vecinos durante periodos de inseguridad y restricciones.” (Fuente:
http://golem.es/dediosesyhombres/pelicula.php)
 
3.
http://www.fotogramas.es/Peliculas/De-dioses-y-hombres/Critica
 
4. Nunca dejará de sorprendernos la existencia de personas que eligen libremente desprenderse de todo: familia, amigos, amores, bienes y ambiciones mundanas, para entregarse en cuerpo y alma a ayudar a otros seres humanos.
 
5. En nuestro idioma (y sospechamos que también en la noble y bella lengua de Voltaire, de Corneille y de Beaumarchais) “el canto del cisne” es una frase con la que nos referimos a la última obra o actuación de una persona. Y como se trata de la música elegida por los monjes en una especie de “última cena” cargada de emotividad y ausencia de palabras, es lógico inferir que la intención de Beauvois era precisamente mostrarnos la escena que los propios protagonistas consideraban ya como su despedida de este mundo.
 
6.
http://www.filmaffinity.com/es/film820785.html

 
7. Cf. n. 3.



Cine subvencionado y apesebrado





El cine español, al menos el oficialista, sigue ofreciendo una imagen bochornosa, pero sus protagonistas siguen erre que erre con su política de hechos consumados. “A nosotros, mientras nos lleguen las subvenciones de Zapatero, nos da lo mismo que critiquen nuestra falta de decoro”, parecen decir estos cineastas de tres al cuarto. No les interesa hacer arte, sino caja, aunque haya que mover la ceja. Pero lo de este año con los Premios Goya traspasa todos los límites de lo tolerable. Ni una compresa con triple capa podría bastar para disimular la mancha de chapucería, chanchullería y el despotismo que emana directamente de la Academia del Cine.
La mayoría de las nominaciones las acaparan en esta oportunidad el presidente de este chiringuito, Álex de la Iglesia, y su vicepresidenta, Icíar Bollaín. Esto viene a ser como los Premios Ondas, los organizados por el Grupo Prisa y que, casualmente, siempre quedan en casa, pero con la diferencia de que el grupo mediático es de capital privado y la Academia, se supone, debe defender los intereses de todos los directores y productores cinematográficos. A las pruebas me remito de que esto no es así. Los Goya son un paripé perfectamente orquestado por el rojerío y la progresía. Sus componentes saben moverse con la precisión de un reptil y de una víbora, saben a quien morder y como hacerlo de cara a obtener la manteca subvencionada.
Las últimas galas siempre han sido un compendio del mal gusto, de la zafiedad supina. No saben hacer un espectáculo sin recurrir a la chanza fácil y grosera, a dar la nota sin el más mínimo sentido del ridículo. Y todo, por supuesto, bajo la complacencia de una señora, Ángeles González Sinde, ministra de Cultura, que encima aprovechó su cargo para aprobar una subvención para la cinta que estaba produciendo, ‘Mentiras y gordas’.
El cine español se ha convertido en un nido de favores a los de siempre. Siempre están los mismos directores, los mismos actores, las mismas productoras. Todos se mueven bajo el mismo denominador común, tirar contra todo lo yanqui, pero son los primeros que luego se pirran por viajar en superclase a Hollywood en vez de asistir a los festivales de Cuba, Irán o Corea del Norte. Allí no van porque, curiosamente, son muy rojos de ideales, pero su estómago no admite exquisiteces de menos de 200 euros el plato.
 


Angelo Oliver www.TENERIFEWEEK.com


 


“TAMBIÉN LA LLUVIA”
Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla

 
 

Título original: “También la lluvia”
Nacionalidad: España-Francia-México
Año de producción: 2010
Fecha de estreno en España: 5 de enero de 2011
Preestreno en España: Seminci de Valladolid (octubre de 2010)
Estreno mundial: Festival Internacional de Cine de Toronto (2010)
Género: drama histórico y social, y cine dentro del cine.
Duración: 1 hora y 43 minutos
Web oficial: http://www.tambienlalluvia.com
Blog de la directora: http://tambienlalluvia2010.blogspot.com/
 
Seleccionada por la Academia de Cine de España para el Óscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa.
 
Candidata por España para los Premios Ariel de la Academia Mexicana de Cine.
 
Nominada a los Premios José María Forqué, 2011 como Mejor Película y Mejor Actor (Luis Tosar).
 
 
Ficha técnica
 
Dirección: Icíar Bollaín                                                        
Guión: Paul Laverty
Dirección de fotografía: Alex Catalán
Montaje: Ángel Hernández Zoido
Música original: Alberto Iglesias
Dirección de arte: Juan Pedro Gaspar
Productora: Morena Films, en coproducción con Mandarin Cinema - Vaca Films -Alebrije Producciones, con la participación de Televisión Española y Canal+ España.
Producción: Juan Gordon
Dirección de producción: Cristina Zumárraga
Producción ejecutiva: Pilar Benito
Diseño de producción: Juan Pedro De Gaspar
Sonido: Emilio Cortés, Pelayo Gutiérrez, Nacho Royo-Villanova
Vestuario: Sonia Grande
Maquillaje: Karmele Soler
Peluquería: Paco Rodríguez
Distribuidora: Vitagraph Films (2011), en EE. UU. Alta Classics (España).
Color o b/n: color
Formato de proyección/relación de aspecto: 1:2,35
Sonido: Dolby Digital
Metraje: 2.826 m
 
 
FICHA ARTÍSTICA (por orden alfabético)

 
Carlos Santos (como Alberto/Bartolomé de las Casas)
Cassandra Giangherotti (María)
Gael García Bernal (Sebastián)
Juan Carlos Aduviri (Daniel/Hatuey)
Karra Elejalde (Antón/Cristóbal Colón)
Luis Tosar (Costa)
Raúl Arévalo (Juan/Antonio de Montesinos)
 
 
Sinopsis
 
Sebastián (Gael García Bernal), un joven e inspirado director de cine, y Costa (Luis Tosar), su pragmático productor,  se han propuesto hacer una película sobre Cristóbal Colón. Pero mientras Sebastián quiere desmitificar al personaje presentándolo como un hombre ambicioso que se dedica a la búsqueda de oro, al tráfico de esclavos y a la explotación de los indígenas, y rescatar del olvido el coraje de los pocos miembros de la Iglesia que alzaron sus voces para defenderlos, a Costa sólo le importa ajustar la película al modesto presupuesto del que disponen, incluso si para ello hay que viajar hasta Bolivia, uno de los países más baratos y con mayor población indígena de Hispanoamérica.
 
Finalmente deciden rodar en los alrededores de la ciudad de Cochabamba, donde las autoridades acaban de aprobar la privatización del suministro de agua potable en favor de una multinacional, decisión que está sembrando el descontento entre la población y que desembocará en la conocida como Guerra del Agua, que tuvo lugar en abril de 20002.
 
La película avanza con dificultad mientras la violencia crece de día en día hasta que toda la ciudad explota. Quinientos años después del descubrimiento de América, de nuevo palos y piedras indígenas se enfrentan a la pólvora de un ejército. Solo que esta vez no luchan por el oro, sino por el más simple de los elementos vitales: el agua.
 
Pasado y presente, ficción y realidad, se mezclan y toman forma a través de las decisiones y del enfrentamiento que surge entre estos dos cineastas y los miembros del equipo, cuyas conciencias les guiarán a todos hasta donde nunca hubieran imaginado.
 
 
Frases para recordar en tiempos de crisis
 
“El agua es nuestra, carajo.” (Frase de Daniel (Juan Carlos Aduviri), en el filme)
“Todo esto pasará, Costa. Pero nuestra película no.” (Palabras que Sebastián dirige a Costa al final de la película).
“Los bolivianos nos enseñaron que hay bienes que no son privatizables” (Icíar Bollaín)
 
 
Icíar Bollaín, directora de “También la lluvia”


Icíar Bollaín (Madrid, 12 de junio de 1967) directora y actriz española, debutó como intérprete a los quince años en el largometraje “El Sur”, de Víctor Erice, en el papel de Estrella. Entre los filmes en los que ha participado como actriz cabe destacar “Tierra y libertad” (1994), de Ken Loach, “Leo” (2000), de José Luis Borau, donde su trabajo interpretativo le valió la nominación a Mejor Actriz en los Premios Goya de ese mismo año, o su papel más reciente en el filme titulado “Rabia” (2010), de Sebastián Cordero.
Sin embargo, el talento de la artista madrileña no se ha limitado sólo al plano actoral, sino que debutó como directora con el cortometraje titulado “Baja, corazón” (1993) y, en el formato largo, con “Hola, ¿estás sola?”, dos años más tarde, ópera prima que le valió la nominación a Mejor Director

Novel en los Premios Goya.

Desde entonces la carrera como realizadora de Bollaín nos ha brindado cuatro obras más: “Flores de otro mundo” (1999), Mejor Película de la Semana de la Crítica en el Festival de Cannes, y nominada como Mejor Guión Original en los Premios Goya de ese año; “Te doy mis ojos” (2003), galardonada con el Goya al Mejor Guión Original y Mejor Director en 2003; “Mataharis” (2007), nominada al Premio al Mejor Guión Original en los Goya; y su último trabajo, objeto de esta crítica:“También la lluvia”. 
Es ,además, miembro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.
 
Entre el poscolonialismo y la lucha de clases 
 
Sí, mis queridos amigos, han/habéis leído bien: “lucha de clases”. Porque en estos tiempos de crisis y transformación no nos vendría mal recordar algunas ideas de aquellos “malditos” que se afanaron por comprender las fuerzas que mueven los hilos de la historia y sus conflictos. Hablamos, como no (pero no se/os asusten/asustéis), de Karl Marx.
 
Permitidme, pues, esta somera digresión3.
 
El filósofo prusiano nos expuso, entre sus múltiples teorías, un modelo del cambio social o modo de producción que aún es un paradigma válido para interpretar la evolución histórica del (neo)capitalismo financiero que padecemos como indiscutible modus vivendi.
 
Los factores productivos (tierra, trabajo, capital y tecnología) cambian constantemente en cantidad y/o calidad, son fuerzas sociales dinámicas y conforman la “base material” de la sociedad. Pero el ser humano es un ser social, por lo que produce los bienes y servicios que necesita para sobrevivir y progresar mediante un conjunto indispensable (e independiente del individuo) de relaciones sociales de producción, propias de una época concreta (fuerzas estáticas): relaciones de propiedad (entre los individuos y los objetos) y relaciones humanas (entre personas). A este conjunto de relaciones, Marx las denominaba la estructura o base económica. Pero para que la base económica puedan funcionar es necesario, además, un corpus normativo y una estructura institucional o política aceptados por todos (religión, derecho, forma política y de gobierno, organización estatal) al ser fruto de la conciencia social del momento.
 
Pues bien, una vez dibujado el boceto de la denominada “pirámide social” marxista, la lucha de clases y la revolución surgen al entrar en conflicto las fuerzas dinámicas (trabajo) y las relaciones estáticas (propiedad privada, herencia, sistema salarial, acumulación de capital y aumento de la brecha entre propietarios y asalariados) de la producción. La conclusión dialéctica es un cambio en la superestructura social (normas e instituciones) que modifica las bases económica y material de la sociedad, esto es, la pirámide social y productiva desde la cúspide hasta la base: la revolución.
 
De hecho, la Guerra del Agua boliviana ejemplifica el tipo de conflicto marxista modélico entre los acumuladores de capital a través de la propiedad (empresas privadas que obtienen sus ingresos mediante la privatización de un bien económico básico como es el agua) y los desposeídos de la tierra (en este caso, toda la población, y para más inri, los indígenas, los mayores desheredados de entre todos los pueblos con tierras en donde vivir aún).
 
Y, aviso a navegantes: el desmantelamiento pieza a pieza del “estado de bienestar” que construimos durante décadas como gran pacto social en todos los países europeos con economía de mercado, se asemeja a dicha guerra: porque cuando el garante del bienestar colectivo, equitativo y distribuidor, a pesar de sus ineficiencias, retrocede (sanidad, educación, bienes públicos), es el capital quien avanza y gana terreno (grades grupos, multinacionales y empresas “cercana” al poder, igualmente ineficientes o con tendencia al oligopolio y, por ende, al pacto tácito e ilegal de sus precios).
 
Pero no olviden/olvidéis que el mercado decide quién, cómo, cuándo, cuánto y para quién producir guiado por la maximización del beneficio (y la competencia, a veces), lo cual hace crecer la tarta incluso por encima de nuestras posibilidades (endeudamiento con el poder financiero, deterioro medioambiental y agotamiento de recursos), pero la distribución de la renta y la riqueza generadas (el pedazo de la tarta que le toca a cada uno) premia muchísimo más al capital, que las acumula en detrimento del trabajador, con lo que el abismo, en tiempos duros como los de esta crisis generada por el sistema financiero estadounidense, entre los cada vez más ricos y los pobres en aumento progresa convenientemente para (¿?), hasta que explote la próxima burbuja o estalle la siguiente revolución. Aunque tal y como acierta a explicar la directora del filme que comentamos:
 
“Aquí [en España] hace rato que teníamos que haber hecho algo, no entiendo cómo no salimos a la calle. Estamos muy desconectados.”4
 
En efecto.
 
Hablemos ahora, calentitos ya, de la película.
 
 
“También la lluvia”: un pasado y un presente de codicia que nos interpelan, también a los cineastas
 
El tema de la película está claro: la (¿eterna?) explotación de los pobres. Y su mensaje, también: el tipo de abuso realizado por los poderes económicos multinacionales que convierten los bienes públicos en productos de precios exorbitados, con la connivencia de unos gobiernos debilitados por su mala gestión y/o su endeudamiento exterior.
 
Y es el odioso adjetivo, escrito entre signos de interrogación, y que acompaña al término “explotación” lo que da relieve a la propuesta de Paul Laverty (guionista habitual del realizador social Ken Loach) quien nos muestra cómo en dos momentos históricos, separados en el tiempo por cinco largos siglos, se produce la explotación de un mismo pueblo:  primero, a través de la conquista de América para esquilmar sus riquezas (el oro, y la vida humana mediante la esclavitud), y más tarde sirviéndose de la “privatización” del bien de la vida, el agua, del que se “priva” a un pueblo endémicamente pobre al ofrecérsela a unos precios prácticamente inasequibles. Con ello tenemos a los dos opresores identificados: el conquistador, espada y cruz en las manos, y las multinacionales con su inversión-dólar/euro.
 
La temática expuesta nos conduce a plantearnos cómo aunar estas dos formas de abuso  en un mismo relato, y una de las soluciones posibles era, precisamente, mostrando el rodaje de una película sobre la conquista de América en medio de la Guerra del Agua en Cochabamba. En palabras de la directora del filme:
 
“… todo salió de la historia de época. Paul Laverty estaba trabajando en el personaje de Antonio Montesinos, el discurso que pronunció en 1511 le fascinó. De aquello surgió el resto. Una vez escrita la historia, le dio una vuelta más y decidió traerla al presente, actualizarla. Ahí lo conectó con la resistencia, con los representantes de ésta de Bolivia, resistentes que han existido durante la conquista y existen ahora.”5
 
De esta forma nos hallamos ante un relato que encierra dos narraciones: el día a día de la producción de un filme histórico, y el desarrollo de un conflicto social que sirve a aquella de contexto clarificador del tema de la película. De la Guerra del Agua hemos aclarado ya bastantes aspectos. Pasemos a analizar el relato del filme dentro de “También la lluvia”.
 
Un grupo de cineastas dirigido por Santiago, realizador joven, ambicioso y totalmente entregado a su proyecto, y con la tutela casi paternal pero siempre práctica de su productor, Costa, desembarca en Cochabamba para relatar las tristes hazañas de Colón. Y, desde las primeras escenas, la ironía y las mil contradicciones del cine aparecen mezcladas con las más bellas imágenes dedicadas al Séptimo Arte: todos los actores “viven” sus escenas (conquistadores codiciosos, frailes iluminados, indígenas altivos) sin necesidad de vestuario ni utilería, mientras que los personajes-actores se muestran en sus vidas de manera opuesta a los papeles que defienden en la reconstrucción de la conquista.
 
Varios fueron los ejemplos que impresionaron la retina de este escribidor cinéfilo: el ensayo de una escena con los actores vestidos con sus “ropas de calle”, pero rodado como si fuera la secuencia del filme sobre Colón (lo que los “teatreros” conocemos bien, y es fruto de la magia del teatro: la (casi) improvisación); la “rebelión” de las madres indígenas (las mujeres fueron grandes protagonistas en la Guerra del Agua) contra el director del filme porque no podían ni concebir lo que debían simular con muñecos, aunque quinientos años antes lo hicieran con sus bebés otras madres (ahogarles en un río cuando les perseguían los conquistadores); las discusiones de sobremesa del equipo para mostrar sus opiniones acerca de los personajes que encarnan, sus luces y sus sombras; los problemas de Antón para memorizar una carta de Colón y la ayuda que le presta Costa, así como la implicación personal del actor que hace del descubridor de América al final del filme, jugándose la vida porque: “Nadie me espera…”; el silencio culpable y cobarde de Sebastián y Costa para no revelarle a Daniel (recién liberado por aquéllos de la cárcel, previo soborno) su pacto secreto con la policía para poder terminar la película; o el abrazo emocionado/emocionante de despedida entre Daniel y Costa. Todo ello (y más que no me corresponde aquí contar) es sencillamente memorable.
 
Bollaín demuestra sus influencias (“La Misión” de Roland Joffé, con una cruz en el cartel, o el cine dentro del cine como haría François Truffaut en “La noche americana”, “Aguirre o la cólera de Dios” de Werner Herzog y, por supuesto, Ken Loach), pero también su profundo amor al intérprete y al mundo del cine, lo que le permite mostrarse como una realizadora con voz propia a la hora de recrear sus historias.
 
Y este relato, además de necesario, muestra muy bien cómo se desarrolla el rodaje de cualquier película, sus tinieblas (esos salarios misérrimos a los extras, los riesgos que se asumen por ahorrar un dólar/euro, los silencios cómplices) y sus momentos sublimes, mágicos, irrepetibles aunque permanezcan resumidos en la emulsión fotográfica de los sagrados 35 mm.
 
 
Un elenco inolvidable: Luis Tosar, Juan Carlos Aduviri, Karra Elejalde, Carlos Santos y Raúl Arévalo
 
Jorge Coira, director de cine e íntimo amigo de Luis Tosar ha calificado a éste con el sobrenombre de “bestia de la interpretación”6. Y no es para menos: entre los más de treinta títulos en los que ha participado Tosar (Cospeito, Lugo, 1971) se cuentan películas como “Los lunes al sol” (2002), “Te doy mis ojos” (2003), y la vencedora de los Goya en 2010: “Celda 211” donde el actor y cantante gallego nos brindó una clase magistral de interpretación del hosco (pero humano en el fondo) e inolvidable personaje de Malamadre.
 
Porque, tal y como lo explica Coira: “Luis tiene algo que le hace muy especial (…) La inmensa mayoría de los actores tienen tendencia a ser o buenos en la técnica o en la emoción. Luis es un caso excepcional porque es muy bueno en los dos aspectos.” No es de extrañar, por lo tanto, que Tosar sea considerado también por Icíar Bollaín como “uno de los mejores actores del mundo.”
 
Y, en efecto, Tosar construye un personaje creíble, coherente casi hasta el final, emocionalmente convincente y sin aspavientos, que termina convirtiéndose en el protagonista del filme cuando transita desde las vilezas y sacrificios cotidianos de quien vela porque el presupuesto de su película se cumpla “en tiempo y forma”, hasta mostrarnos el perfil de un ser humano comprometido con sus semejantes hasta el extremo de arriesgar su propia vida por alguien que le pide ayuda.
 
Sin embargo (y si que suponga ningún pero al trabajo de este descomunal actor, sino al filme) ese “arco de transformación” que sufre el personaje de Costa, de mezquino productor a anónimo e inesperado héroe, contiene la mayor debilidad de todo el relato, hasta el punto de restarle convencimiento emocional al desenlace, y provocar en el ánimo de este humilde crítico una desazón debida al hecho de haber presenciado una primera mitad espléndida en una película que, empero,  flojea en el montaje emocional de su culminación. Por decirlo con otras palabras: “También la lluvia” es un espléndido trabajo cuando se centra en el cine que hay dentro de su propuesta, pero que no logra superar con nota el reto de implicar a sus protagonistas (Costa y Sebastián) en el caos social que les desborda.
 
Y, liderando la marea de protestas que inunda Cochabamba, hallamos a este actor desconocido hasta ahora por nosotros: Juan Carlos Aduviri. Intérprete racial, expresivo pero contenido, eficaz en su doble papel de (falso) indígena taíno y de ciudadano en guerra contra los explotadores de su agua. Con él aprendemos a valorar la esencia de un pueblo humilde y cordial pero que es capaz de darnos una formidable lección de orgullo que ya desearíamos para nosotros.
 
Entre las grandes alegrías que ha supuesto para el autor de este texto la contemplación de “También la lluvia” se encuentra la de haber asistido boquiabierto a la doble y fantástica interpretación que ha creado Karra Elejalde como el incómodo Colón (frío y terrible, ambiguo y convincente, a la altura de cualquier malo de película hollywoodiense) y como el actor de talento aguado en alcohol pero repleto de arte que es Antón. Recordaremos sus primeros planos, sus dudas, su angustia solitaria por los que no se molestan en responder a sus llamadas, la tristeza de quien bebe porque dice tener una incontenible sed (de cariño, sólo eso, y tal vez de olvido de sí mismo), sus ensayos “clavados” antes de rodar, su recitado de la carta de Colón ante un Costa admirado y amigo, y su última escena en la que desafía a las “fuerzas del orden” ofreciendo algo de beber a un detenido para mostrarnos una de esas verdades ocultas para el gran público sobre el arte dramático: el personaje nunca devora al actor porque éste sólo se presta al juego escénico/fílmico durante la función/toma, pero entre ficción y realidad podemos hallar un abismo, como en el caso de Colón, el odioso conquistador del filme, y Antón, el comprometido (y heroico sin pretenderlo) comediante. Por lo dicho, concluimos que de no estar el monstruoso Tosar en esta película, Elejalde merecería todos los premios. Servidumbres del Arte.
 
No deseo concluir este repaso a los intérpretes de “También la lluvia” sin mencionar el excelente trabajo de Carlos Santos (Alberto/Bartolomé de las Casas) y Raúl Arévalo (Juan/Antonio de Montesinos), ganador éste último de un Goya al Mejor Actor de Reparto por su papel en “Gordos” (2009), artistas de talento contrastado a través de sus ensayos ante el director (un sobrio y eficaz Gael García Bernal), en los que se muestran como iluminados por la fe que les impele a defender a los indios, y que saben redundar en el abismo mencionado arriba entre sus personajes-religiosos y sus personajes-actores, los pusilánimes Alberto y Juan que sólo desean huir a toda prisa de Cochabamba para salvarse del conflicto.
 
 
Recomendación
 
“También la lluvia” es una película notable tanto por sus pretensiones temáticas como por su factura y el talento arrollador de sus intérpretes, por lo que será una digna representante de España en los Premios Óscar de 2011. No deberíamos perder la oportunidad de saborearla y convencernos de que “También la lluvia” es nuestra película, carajo.
 
 
 Otras críticas7

" Suerte de 'Dos semanas en otra ciudad' (Vicente Minnelli, 1962) tocada por la Teología de la Liberación, la película gana enteros en cuanto estalla el conflicto, en la toma de conciencia de Tosar y esa decisión ante la esposa de su actor nativo. Es entonces cuando Icíar Bollaín se gradúa con nota en el universo del Costa-Gavras de 'Desaparecido' (1982) o el del Roger Spottiswoode de 'Bajo el fuego' (1983): alzar la voz con crudeza bajo ropajes de gran espectáculo." (Fausto Fernández: Fotogramas.es)
"Es algo más que un retrato digno acompañado de inmejorables intenciones. Es una buena y compleja película. Icíar Bollaín cree en lo que está contando y lo sabe transmitir con talento" (Carlos Boyero: Diario El País)
"Bollaín se moja y conquista de nuevo el cine social. (...) Esa manera de engarzarse varias películas en una sola (y por el mismo precio) es el gran logro de una obra que acaba por resultar perfecta en su construcción (...) Puntuación: **** (sobre 5)" (Carlos Marañón: Cinemanía)

NOTAS
1.     "Aquellos que no recuerdan el pasado, están condenados a repetirlo" es la cita exacta con que el ínclito George Santayana (Madrid, 16 de diciembre de 1863 – Roma, 26 de septiembre de 1952), filósofo, ensayista, poeta y novelista hispano-estadounidense, nos advertía en su obra titulada “La razón en el sentido común” del sempiterno peligro que corremos todos si perdemos la memoria de nuestro pasado.
2.     Esta guerra comenzó con la decisión del gobierno boliviano, presidido por Hugo Banzer, de privatizar el suministro municipal de agua de Cochabamba, la tercera ciudad en importancia del país, prohibiendo incluso recoger el agua de lluvia, de ahí el título del filme. La multinacional Bechtel asumió el control de dicho servicio público, lo que provocó la inmediata rebelión de los habitantes de Cochabamba bajo el grito de: “El agua es nuestra, carajo.” Los campesinos, primeros afectados, pidieron ayuda a los trabajadores de las fábricas y acordaron un encuentro. Los manifestantes fueron salvajemente agredidos por la policía, pero la reacción subsiguiente se convirtió en un alzamiento popular recordado como “la primera rebelión del siglo XXI” (aunque sería más exacto catalogarla como la última rebelión del siglo XX). Las manifestaciones y huelgas se extendieron. Banzer declaró el estado de emergencia (¡!) y Brechtel huyó. Los bolivianos recuperaron ante el mundo entero el poder sobre el agua y nos dieron a todos una lección de dignidad (Revista “La gran ilusión”, núm. 158, pp. 2 – 4).
3.     EKELUND, R. B. y HÉBERT, R. F. “Historia de la teoría económica y de su método”, 3ª. edición, McGraw-Hill/Interamericana de España, S. A., 1992, pp. 280 – 282.
4.     Entrevista concedida por Icíar Bollaín a “La gran ilusión”, núm. 158, de enero de 2011, pp. 2 - 4.
5.     Ibídem n. 4.
6.     Entrevista realizada por Pablo Carvallo para la revista de los artistas e intérpretes “Actúa”, publicada por la AISGE, en las páginas 22 y 23 del núm. 24, de julio/septiembre de 2010.
7.     Webgrafía:
www.filmaffinity.com/es/




Angelo Oliver www.TENERIFEWEEK.com


 


“THE TOURIST”
Ad maiorem Jolie gloriam(1)
 
 
 
Título original: “The Tourist”(2)
Nacionalidad: EE. UU.
Año de producción: 2010
Fecha de estreno en España: 29 de diciembre de 2010
Género: suspense
Duración: 1 hora y 43 minutos
Versión: Doblada al castellano
Nominaciones:  Globos de Oro (Mejor Actor: Johnny Deep, Mejor actriz: Angelina Jolie y Mejor Película)
Web oficial del filme: http://www.thetourist-movie.com/
 
 
Ficha técnica
 
Dirección: Florian Henckel von Donnersmarck                            
Guión: Florian Henckel von Donnersmarck, Christopher McQuarrie,
Julian Fellowes
Dirección de fotografía: John Seale
Música: James Newton Howard
Productora: Sony Pictures / GK Films
Color o b/n: color
 
 
FICHA ARTÍSTICA (por orden alfabético)
 
Angelina Jolie (como Elise Clifton-Ward)
Bruno Wolkowitch (Capitán Courson)
Clément Sibony (Brigadier Rousseau)
Christian De Sica (Lombardi)
Johnny Depp (Frank Tupelo)
Mhamed Arezki (Courier Achmed Tchebali)
Paul Bettany (Inspector de Scotland Yard, John Achenson)
Ralf Moeller (Jail Bird Lunt)
Rufus Sewell (El inglés)
Steven Berkoff (Reginald Shaw)
Timothy Dalton (Inspector Jefe Jones)
 
 
Sinopsis
 
Frank Tupelo es un turista americano que viaja en tren a Venecia para tratar de recuperarse de un fracaso amoroso. En el trayecto Frank conoce a Elise, una bellísima mujer que se sienta a su mesa y le pide que la invite a cenar. Desde ese momento Frank se deja llevar por la atracción que siente hacia la enigmática mujer que acaba de conocer. Pero a su llegada a Venecia, Frank y Elise se verán envueltos en una persecución mortal por los bellos rincones de Venecia.
 
 
La frase
 
“Quiero seguir dirigiendo películas en Europa porque éste es el mundo que mejor conozco.” (Florian Henckel von Donnersmarck. Entrevista realizada por Fotogramas.es, 29/12/2010) 
 
 
Florian Henckel-Donnersmarck
 
“The Tourist” es el segundo largometraje de este director y guionista nacido en Colonia (Alemania) en 1973, tras la aclamada “La vida de los otros” (2006), ganadora de un Óscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa.
 
 
“The Tourist”
 
Si obviamos la pereza mostrada por la distribuidora al no traducir el título del filme al castellano, este proyecto se nos vende de manera correcta como un relato híbrido, resultado de mezclar el género del suspense y del romance,  y ambientado en el mejor plató del mundo: Venecia.
 
Ahora bien, ¿qué es lo que nos encontramos al visionar la película? Una sola y redundante imagen: Jolie, la Diva.
 
Porque el suspense se sostiene a duras penas y resulta un juguete de dudoso ingenio que no sorprende ya a nadie a esta alturas, y el romance (¿?) resulta inverosímil por la frialdad de la Diva ante la pasividad preocupante del atípico-apático donjuán Johnny Deep. Y es que escasean los besos, y el supuesto coqueteo no se lo terminan de creer ni los mismos protagonistas.
 
¡Ah, y Venecia sale muy bonita! De hecho, para los mortales que hemos disfrutado de unos días de estancia en la Ciudad de los Canales del Adriático, es maravilloso reencontrarse con los lugares en los que todo turista posa sus pies: la Estación de Ferrocarril de Santa Lucia, el Aeropuerto Marco Polo, la Plaza de San Marcos, el Gran Canal y, como no podía ser de otra manera, el Puente Rialto y las cientos de góndolas que pululan por las aguas interiores de la ciudad. Pero también, las estrechas y siniestras callejuelas nocturnas que asemejan el paisaje perfecto de una película de terror gótico de la añorada compañía Hammer Productions, como curiosidad menos publicitada.
 
En cuanto al estilo de la dirección de Henckel von Donnersmarck es eficaz: ni estorba ni sorprende, al igual que la banda sonora.
 
 
Un elenco que se resume en un solo nombre: JOLIE
 
Es de justicia reconocer que la belleza de Angelina Jolie bien merece ser homenajeada con el papel protagonista de cualquier proyecto en el que participe, y “The Tourist” no es una excepción. La Diva atrapa la atención del espectador desde la primera escena y no lo libera hasta el plano final: talento suficiente para encarnar a la “vamp” con corazón no le falta, aunque su hermoso rostro acabe por eclipsar incluso a la inimitable y sublime belleza de una Venecia que es la protagonista de fondo de esta intriga.
 
Por lo escrito es también necesario advertir que el resto del reparto de notables figuras de la interpretación (Deep, Sewell, Bettany o Dalton) se muestran como meros comparsas de la Diva. Y es triste comprobar cómo se derrocha tanto talento en una producción tan pretenciosa.
 
Y el que sale peor parado es, precisamente, Johnny Depp, inusualmente comedido, parsimonioso, casi indolente, en su papel de simple seductor-seducido que se deja llevar (como haríamos todos) por una situación tan prometedora… Incluso se le ha visto mejor lucido físicamente, y la química que debería existir entre Jolie y él sólo aparece tímidamente en la única escena memorable del filme: la primera noche que la pareja comparte una suntuosa habitación de hotel en Venecia, y Depp se acerca a la puerta del dormitorio de la Diva que aguarda… algo digno del mejor cine.
 
También lamentamos que Rufus Sewell, un actor por el que este crítico siente debilidad, tenga un papel tan secundario, y que Paul Bettany no luzca sus mejores dotes. Pero esto es lo que hay.
 
 
Recomendación
 
“The Tourist” es una película fallida, no nos engañemos ni por las promesas promocionales ni los galardones prometidos. Sólo merece la pena verla para extasiarse con los planos de la bella Jolie, y por un par de escenas de calado cinéfilo, además de ser el enésimo homenaje fílmico a Venecia, ciudad que, por cierto, es la cuna de un invento técnico-narrativo cinematográfico: el travelling(3). 
 
 
 Otras críticas (4)
 
"Este emparejamiento sin química de Angelina Jolie y Depp es una lección práctica de los peligros de sucumbir a la llamada de sirena de Hollywood (...) Seguramente Donnersmarck no quiso hacer el remake de 'Muerte en Venecia' pero eso es lo que ha conseguido" (Todd McCarthy: The Hollywood Reporter)
"Hay muchas clases de películas malas en el mundo, pero sólo hay un tipo de estrellas que puedan crear la variedad exacta de aborto cinematográfico que nos encontramos con 'The Tourist' (Mick LaSalle: San Francisco Chronicle)
"En un año lleno de espectaculares estupideces, 'The Tourist' merece ser enterrada en lo más bajo de la pila de estiércol del 2010 (...) falla prácticamente a cualquier nivel que pueda concebirse" (Peter Travers: Rolling Stone)
"'The Tourist' es como ir de paseo en una góndola que se hunde" (Colin Covert: Minneapolis Star Tribune )

 
NOTAS
 
1.     Como todo el mundo sabe, hemos parafraseado la famosa divisa de la Compañía de Jesús, cuyo fundador, San Ignacio de Loyola, empleaba en sus escritos y que reza así: “Ad moirem Dei gloriam” (A la mayor gloria de Dios).
2.     Como mercado cautivo, el español es receptivo sobremanera a las propuestas que, desde la poderosa industria de Hollywood, recibimos sin molestarse en traducir sus títulos. Es posible que la verdadera razón sea que nuestro país goza de una reputación notable allende nuestras fronteras respecto a su dominio de la lengua de Shakespeare.
3.     No hemos empleado la expresión “trávelin”, adaptación gráfica propuesta por el Diccionario Panhispánico de Dudas (2005) para el anglicismo “travelling”, porque es poco utilizada aún. Pero creemos que es necesario comentar su existencia, más aún si cabe cuando a las distribuidoras se les “olvida” traducir los títulos de sus filmes.
4.     Fuente:
www.filmaffinity.com/es/



TAUCHO, LA MEMORIA DE LOS ANTIGUOS
UNA PRODUCTORA ALEMANA INTERESADA EN LLEVAR AL CINE LA NOVELA CANARIA TAUCHO

 
 
Fernando Hernández González es autor de una novela histórica ambienta en los últimos años de la Conquista de Tenerife que previsiblemente será traducida al alemán la próxima primavera 
 
 

Con apenas dos meses en el mercado y una discreta campaña publicitaria centrada principalmente en las redes sociales, TAUCHO, la memoria de los antiguos, del escritor tinerfeño Fernando Hernández, podría tener un 2011 realmente productivo si se materializan las expectativas surgidas en las últimas semanas.
 La novela, cuya trama está ambientada en los años inmediatamente posteriores a la finalización de la Conquista de Tenerife, describiendo la última gran batalla –la de los Magotes- protagonizada por los guanches alzados del Sur de Tenerife, podría ser llevada al cine por una importante productora alemana, que se ha interesado por la adquisición de los derechos de la misma tras las recomendaciones de su agente en Canarias. “Todo ha sido bastante inesperado. El ojeador de la productora pudo escuchar una entrevista en la que hablaba de sus contenidos, leyó el texto y le entusiasmó tanto que ha vendido la idea a sus jefes y estos parecen tener mucha confianza en sus posibilidades comerciales, aunque hasta después de las fiestas no sabremos si se opta por un formato documental o directamente de cine”, explica el autor Fernando Hernández. 

Desde su salida al mercado a finales de octubre, TAUCHO, lanzado por la editorial independiente CSB, ha conocido nos ediciones y se ha convertido en uno de los libros más demandados en las librerías canarias, generando a través de las redes sociales un fenómeno de “boca a oído creciente en el que sin duda se sustenta una buena parte de la repercusión que está teniendo”, asegura el autor, que prevé que para la próxima primavera se pueda adquirir la traducción al alemán en la que ya se “ estaba trabajando al margen del interés mostrado por la productora en estos días”.

La novela histórica –en la que se narran rituales, creencias y prácticas guanches tímidamente documentadas en las fuentes escritas pero presentes en la tradición oral- incluye un glosario elaborado por el Historiador y Doctor en Filología Ignacio Reyes, en el que se analizan filológicamente los términos utilizados en la trama como nativos, revelando apasionantes respuestas que certifican la vitalidad de esa tradición oral que ha servido como fuente de inspiración para la novela.

Fernando Hernández González nació en 1972 y desde pequeño creció bebiendo de la tradición oral de los antiguos canarios de manos de su abuelo. Comercial de profesión, su pasión por la historia de nuestros antiguos le ha llevado de forma paralela durante años a estudiar e investigar sobre el pasado de Canarias, interesándose de forma especial por las tradiciones y el folklore mágico del archipiélago.
 



Angelo Oliver www.TENERIFEWEEK.com



 


“EL ÚLTIMO BAILARÍN DE MAO”
Una historia clásica acerca de la libertad a través del arte
 
 


Crítica cinematográfica por Angelo Olive
Film criticism by Angelo Olivier


Título original: “Mao´s Last Dancer”
Nacionalidad: Australia
Año de producción: 2009
Fecha de estreno en España: 17 de diciembre de 2010
Género: relato biográfico o “biopic” (con “happy end”)
Duración: 1 hora y 57 minutos
Versión: Doblada al castellano (Cines Renoir Price)
Web oficial del filme: http://www.maoslastdancermovie.com/
Web del director: http://bruceberesford.org/
 
 
Ficha técnica
 
Dirección: Bruce Beresford                                                
Guión: Jan Sardi, basado en la autobiografía de Li Cunxin
Dirección de fotografía: Peter James
Montaje: Mark Warmer
Música: Christopher Gordon
Dirección de arte: Elaine Kusmishko, Nick Pill, Bernardo Trujillo
Productora: Jane Scott (Great Scott Productions Pty. Ltd.)
Productor ejecutivo: Troy Lum
Coproductora en China: Geng Ling
Diseño de producción: Herbert Pinter
Sonido: David Lee
Vestuario: Anna Borghesi
Maquillaje: Viv Mepham
Coreografía: Graeme Murphy, Janet Veron
Distribuidora: A Contracorriente Films y Karma Films
Color o b/n: color
Formato de proyección: 1:1,85
Sonido: Dolby Digital
Metraje: 3.216 m
 
 
FICHA ARTÍSTICA (por orden alfabético)
 
Aden Young (como Dilworth)
Alice Parkinson (Ayudante del director de escena)
Amanda Schull (Elizabeth Mackey)
Bruce Greenwood (Ben Stevenson)
Camilla Vergotis (Mary)
Chengwu Guo (Li Cunxin, adolescente)
Chi Cao (Li Cunxin, adulto)
Huang Wen Bin (Li Cunxin, niño)
Jack Thompson (Juez Woodrow Seals)
Joan Chen (Niang, la madre de Lin Cunxin)
Kyle MacLachlan (Charles Foster)
Madeleine Eastoe (Lori)
Penne Hackforth-Jones (Cynthia Dodds)
Wang Shuang Bao (Dia)
 
 
Sinopsis
 
El filme narra la vida de Li Cunxin, quien fue seleccionado a los once años de entre los niños de una aldea china por delegados culturales de Mao para ser enviado a Pekín a estudiar ballet. Después de años de durísimo aprendizaje, Li Cunxin se convirtió en uno de los mejores bailarines del mundo. Aclamado al principio como un héroe de la China comunista, acabó siendo acusado de traición porque, durante un intercambio cultural con Texas, se casó con una norteamericana y logró quedarse en los Estados Unidos, donde acabó siendo la estrella de la compañía de Ballet de Houston. Posteriormente fue el bailarín principal del Ballet Nacional de Australia, país donde reside en la actualidad.
 
 
La frase
 
“A key element in the film, perhaps the key element, are the numerous ballet sequences..” (Bruce Beresford. “Making ‘Mao´s Last Dancer’) (1)
 
 
Un director con aires escénicos: Bruce Beresford(2)
 
Este septuagenario y prolífico director del “nuevo cine australiano”, autor de comedias satíricas y dramas de época,  y que ha dirigido también varias óperas y obras teatrales, nació en Paddington, cerca de Sídney, en Nueva Gales del Sur (Australia) un 16 de agosto de 1940.
 
En 1962, Beresford emigró al Reino Unido donde produjo documentales para el British Film Institute. Tras una estancia de dos años en Nigeria como editor cinematográfico, Beresford regresó a Australia en 1971 y no tardó en escribir y dirigir sus dos primeras películas: “The Adventures of Barry McKenzie” (1972) y “Barry Mckenzie Holds His Own” (1974).
 
A principios de los años ochenta, el prestigio de Beresford se había extendido más allá de sus país, en gran medida gracias al impacto que causó “Consejo de Guerra (Breaker Morant)” (1980), una visión  provocativa y vehemente sobre la implicación australiana en la guerra de los bóers. La película fue galardonada en el Festival de Cannes con el Premio de Interpretación para Jack Thompson, y obtuvo además la nominación al Óscar al Mejor Guión Adaptado (de una obra teatral de Keneth Ross).
 
El aclamado director decidió aprovechar su recién adquirida popularidad a nivel internacional para dirigir en Hollywood “Gracias y Favores (Tender Mercies)” (1983), película protagonizada por Robert Duvall y que tuvo una buena acogida. Hoy en día es, además, considerada como la mejor creación de Beresford, además de ser el filme por el que fue nominado al Óscar al Mejor Director.
 
Sin embargo, no sería hasta finales de los ochenta cuando el director australiano volvería a obtener un rotundo éxito gracias a su filme titulado “Paseando a Miss Daisy (Driving Miss Daisy)” (1989), otra adaptación para el cine de una pieza teatral (de Alfred Uhry), con la que Beresford consiguió cuatro premios Óscar, entre ellos el de Mejor Película y Mejor Actriz para Jessica Tandy.
 
Durante los años noventa el realizador australiano tropezó de nuevo con varios fracasos estrepitosos hasta el estreno de “Camino al paraíso (Paradise Road)” (1997), un filme sobre prisioneras de guerra que constituyó un éxito artístico poco común.
 
Su última película hasta el momento, “The Contract” (2006), a pesar de estar protagonizada por John Cusack y Morgan Freeman, fue directamente al mercado de videoclub y DVD en EE. UU.
 
En 2011 se espera el estreno de su primer trabajo tras “El último bailarín de Mao”, que será nuevamente una adaptación cinematográfica de una pieza teatral, en este caso del genial Oscar Wilde: “Una mujer sin importancia (A Woman of No Importance)”, estrenada en 1893.
 
 
“El último bailarín de Mao”: un relato didáctico narrado con oficio
 
Los historiadores nos recuerdan que la “Nouvelle Vogue” francesa surgió también como una reacción contra el “cine de guionistas” que se realizaba en el país galo durante la posguerra, al mismo tiempo que exigía que los relatos llevaran impreso el sello de “cine de autor”, esto es, que el director figurara como último responsable del resultado artístico del filme.
 
Sin embargo, con el tiempo y las costumbres, a decir del sabio latino, nos vemos entonando los viejos acordes que se reverdecen de forma periódica, y nos olvidamos de las buenas y novedosas intenciones de antaño. Y está bien (a veces) que así sea. Puesto que las generaciones se suceden para repetir los errores de los que les precedieron y enmendarlos en sus vástagos, de modo que los ciclos son casi una determinación vital en la historia de las artes que han sido y serán.
 
Porque “El último bailarín de Mao” es, en esencia, el fruto de una “obra bien hecha” a partir de un guión de hierro fabricado por un escritor de probada solvencia y gran destreza en el oficio, Jan Sardi. Y el mérito del sabio Beresford ha consistido en filmar de manera convencional un manuscrito eficiente que le apartaba a un lado como realizador en pro de un texto que se mantiene en pie por sí mismo. Truffaut, sin duda, no habría dudado en calificar este filme de “cine de escritores” y, por tanto, no lo habría considerado precisamente como una “película de autor”.
 
Por lo tanto, si quería contentar a todo el mundo (incluso a la dictadura comunista de la República Popular China) al retratar la enseñanza moral que encierra la azarosa y finalmente triunfante vida del bailarín Li Cunxin, Sardi ha debido podar, con experiencia y saber hacer, todo lo prescindible de la autobiografía del homenajeado y seleccionar las tramas emotivas que provocan la emoción buscada en el clímax final (que incluso a este escéptico cinevidente a punto estuvo de humedecerle los ojos). En definitiva: enseñanza moral y deleite; la libertad y el éxito como recompensa del duro esfuerzo y la más recia de las voluntades, y una narración que no aburre, construida con destreza retórica para convencernos y emocionarnos. Porque Sardi y Beresford creen en los finales felices para nuestro gran mundo libre-capitalista.
 
Que Dios escuche sus bellas plegarias y la Vida termine por imitar al Arte.
 
 
Elenco de bailarines-actores
 
En una película sobre el ballet es imposible no destacar la sobria labor interpretativa de los bailarines que la protagonizan y, en concreto, del trabajo de Chi Cao (Li Cunxin adulto) que nos deleita con sus pasos de baile más que con su interpretación, pero que defiende su papel con dignidad.
 
Del resto del comedido reparto no queremos dejar de destacar la satisfacción de este crítico por volver a encontrar al escurridizo e irregular Kyle MacLachlan, el rostro (re)conocido de inmediato por su participación en la magnífica (y fuera de) serie “Twin Peaks” (1990) y en los filmes “Terciopelo azul” (1986) y “Dune” (1984), tres obras surgidas de la ilimitada creatividad del inimitable realizador David Lynch.
 
 
Recomendación
 
En estas tiernas fechas bien vale la pena regalarnos con un buen relato navideño de los que nos dejan una sonrisa en el corazón y la satisfacción de sentir de nuevo las esperanzas de libertad y recompensa merecida brotando en nuestros corazones. Porque el filme de Beresford es el enésimo cuento moral para adultos, sin estridencias ni excesos truculentos, con luz y buen hacer (¡y lo más importante!: acaba bien).
 
Sí, lo reconozco: es un dulce de Navidad.
 
 
 Otras críticas (3)
 
"En exceso convencional, pero ejecutada con buen oficio, irreprochablemente fotografiada e interpretada, amén de emotiva en su dimensión humana" (Jordi Batlle Caminal: Diario La Vanguardia)
"Puede parecer que pierde pie por la orilla ideológica, pero peor es su torpeza estética. Sería imposible encontrar otra película que masacre el espectáculo de la danza con la saña con que ésta lo hace" (Sergi Sánchez: Diario La Razón)
"Una suerte de 'Billy Elliot' de la Guerra Fría, elaborado con sentido de la oportunidad pero con aires francamente rancios (...) no hay en la película nada que pueda excitar, o interesar, al espectador" (Yago García: Cinemanía)
"Una vida hecha cliché. (...) esta película se ha hecho mil veces (...) Puntuación: ** (sobre 5)" (Nando Salvá: Diario El Periódico)

 
NOTAS
 
1.     "Un elemento clave en la película, tal vez el elemento clave, son las numerosas secuencias de ballet."
2.     Bibliografía: SCHNEIDER, S. J. “501 Directores de cine”, Random House Mondadori, S.A., 2008.
3.     Fuente: www.filmaffinity.com/es/





Angelo Oliver www.TENERIFEWEEK.com




 

 
“BALADA TRISTE DE TROMPETA”
El díes írae de un payaso triste en el tardofranquismo
 



Crítica cinematográfica por Angelo Olive
Film criticism by Angelo Olivier


Título original: “Balada triste de trompeta”
Nacionalidad: España
Año de producción: 2010
Fecha de estreno en España: 17 de diciembre de 2010
Género: tragicomedia(1) bélica-histórica y de acción.Duración: 1 hora y 47 minutos
Versión: V.O. en castellano
Web oficial: http://baladatristedetrompeta.blogspot.com/
 
 
PREMIOS: León de Plata al Mejor Director y Osella al Mejor Guión en el 67º Festival Internacional de Cine de Venecia, 2010
 
 
Ficha técnica
 
Dirección
: Álex de la Iglesia                                                                       
Guión: Álex de la Iglesia
Director de fotografía: Kiko de la Rica
Montaje: Alejandro Lázaro
Música: Roque Baños
Director de arte: Eduardo Hidaldo
Sonido: Charly Schumukler
Productor: Gerardo Herrero, Marbiela Besuievsky
Productora: Coproducción España-Francia; Tornasol Films, Castafiore Films y la Fabrique 2, en asociación con Mikado Film, U Fund- U Film, Backup Films y Sofica Coficup.
Distribuidora: Warner Bros. (España), Films Distribution (mundial)
Color o b/n: color
Formato de proyección: 1:2,35
Sonido: dolby 5.1 SRD
Metraje: 2.966 m
 
 
FICHA ARTÍSTICA (resumida y por orden alfabético)
 
Antonio de la Torre (Sergio)
Carlos Areces (Javier, el Payaso Triste)
Carolina Bang (Natalia)
Enrique Villén (Andrés)
Fernando Guillén-Cuervo (Capitán miliciano)
Fofito (Payaso Listo)
Fran Perea (Soldado nacional)
Gracia Olayo (Sonsoles)
Joaquín Climent (Padre de familia)
Jorge Clemente (Javier joven, 1943)
José Manuel Cervino (Secretario)
Juan Luis Galiardo (Ring Master)
Juana Cordero (Madre de familia)
Luis Varela (Veterinario)
Manuel Tallafé (Ramiro)
Manuel Tejada (Gerente del circo)
Raúl Arévalo (Carlos)
Sancho Gracia (Coronel Salcedo)
Santiago Segura (Payaso Tonto, padre de Javier)
Sasha di Benito (Javier niño, 1937)
Terele Pávez (Dolores)
 
Sinopsis

España, 1937. En plena Guerra Civil un grupo de combatientes milicianos, desesperados por el avance de las tropas nacionales, reclutan a la fuerza a los miembros de un circo en plena actuación. Entre éstos se encuentra el Payaso Tonto que se despide de su hijo, Javier, antes de perpetrar una carnicería a machetazos entre las filas nacionales. Tras la Guerra Javier perderá a su padre entre los miles de trabajadores forzados que murieron en la construcción del Valle de los Caídos. Pero la sangre del Payaso Tonto clamará venganza…
Madrid, 1973. La Dictadura de Franco agoniza, días antes del atentado de ETA contra su Presidente, el almirante Carrero Blanco. Javier busca trabajo como Payaso Triste en un circo donde actúa Sergio, el jefe de los payasos que, además, es la estrella del espectáculo gracias a la cual el circo sobrevive a duras penas. El nuevo Payaso Triste tendrá que soportar el carácter soberbio y la agresividad impulsiva de Sergio, que tiene atemorizados a todos, y se enamora de Natalia, la más bella bailarina-trapecista del mundo… que es, precisamente, la novia de Sergio. Así dará comienzo otra guerra en la que los payasos locos de pasión por la trapecista se convertirán en dos terroríficos y desfigurados personajes que se enfrentarán a muerte por el ambiguo amor de Natalia. 

La frase
 
“Soy un poco payaso. Tengo capacidad para disfrazarme, para sonreír, para intentar alegrar a la gente un poquito diciendo alguna verdad, porque los payasos siempre dicen la verdad.” (Álex de la Iglesia durante la recepción del Premio Nacional de Cinematografía en septiembre de 2010. Loqueyotediga.net)
 
 
El director: Álex de la Iglesia
 
Desde su debut en la dirección con el cortometraje titulado “Mirindas asesinas” (1991), Álex de la Iglesia (Bilbao, 1965) ha dirigido alrededor de una decena de largos, entre los que destacan “Acción mutante” (1993), “El día de la bestia” (1995), película galardonada con seis Premios Goya,  “Perdita Durango” (1997), “La comunidad” (2000), “800 balas” (2002) y “Los crímenes de Oxford” (2008).
 
Desde junio de 2009, Álex de la Iglesia preside la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.
 
En septiembre de este año se le concedió al realizador bilbaíno el Premio Nacional de la Cinematografía.
 
 
“Balada triste de trompeta”: un ajuste de cuentas íntimo y brutal de Álex de la Iglesia con nuestro pasado común

Que a estas alturas de la filmografía de Álex de la Iglesia algún espectador despistado se siente en su butaca a contemplar un simple y trágico triángulo amoroso, es pecado capital, porque de la Iglesia es todo menos convencional y “agradable”.
 
O, si nuestro despiste se sostuviera aún, cuando asistamos a una historia de payasos dirigida por el director bilbaíno con la falsa esperanza de ver un recital de humor y risotadas, seríamos, ipso facto, reo de lesa sapiencia.
 
Pero, contumaces espectadores hay en la viña del Señor, todavía existe un tipo de público que cree que una película avalada por un premio internacional de probada solvencia artística (¡oh, Venecia, oh su “Mostra”!) les inmuniza frente a espectáculos carentes de riesgo y/o políticamente incorrectos: pan y agua, sin fianza.
 
Tan sólo existe una rara avis entre los cinéfilos, que comparte la ilusión de contemplar lo inusual, arriesgado, bello o  grotesco, indescriptible y calamitoso de nuestra retorcida memoria colectiva a través de la mirada rabiosamente personal, entre el cómic y el guiñol del esperpento de un realizador de raza, de los que “los tiene ‘square’”: a ustedes/vosotros, les/os entono la primicia:
 
“Annuntio bobis gaudium mangum;
Habemus Papam: Dominum Álex de la Iglesia.”(2)
 
Pero el nuevo pontífice de nuestra cinematografía no ha traicionado sus gustos y filias (personajes de trapo al servicio de una trama grotesca y violenta, inmaduros, salvajes, monstruosos y tiernos a la vez,  pero coherentes en su laberinto mental insano; violencia, sangre… pero también ternura, amor, pasión en extremo, sexo, dolor, carcajadas las justas, y mala leche cuando conviene). De forma y manera que la balada se convierte en un gran espectáculo de marionetas lleno de rarezas donde se exhiben el amor, la pasión y la muerte, pero no al modo de la gran ópera sino del carnaval más popular, parodia de todo y de todos.
 
Porque si de la Iglesia nos ha sorprendido en esta ocasión no ha sido a causa de su maravillosa estética (monumental, con reminiscencias de fuste cinéfilo y fusión de texturas y formatos televisivos, de reportaje y cine “primitivo”, así como homenajes, incluso al primer “Rambo” de Stallone o al cine de Tarantino, sí, lo confesamos ahora), sino por el valor de “arremeter” contra nuestra (casi (des)enterrada) memoria histórica: la Guerra Civil y los últimos años de la Dictadura que los “carrozas” recordamos como algo propio o heredado de nuestros represaliados o vencedores ancestros.
 
Porque de la Iglesia cuenta esa Historia, la de todos, la que no debemos olvidar pero para no repetirla (ojo), como marco para la intrahistoria personal y autobiográfica, marcada por aquella Televisión Española en Blanco y Negro donde nos dejamos los ojos de la niñez entre carcajadas. Este es uno de los mayores valores del filme.
 
Ahora bien, tampoco vamos a obviar que muchos rostros de ingenuos espectadores se nublaron a la salida de la sala por haber visto un relato que, más allá de lo comentado, adolece de la suspensión de la incredulidad necesaria para involucrar al público en el torrente de violencia y caos en el que desemboca esta trágica historia. Ni los chistes encajados con calzador, como comentarios históricos (e irónicos) al contexto o las peripecias de los personajes, ni las situaciones cómico-trágicas que se suceden sin tregua, logran mantener satisfecho al cinevidente que no logra así conectar sino distanciarse de una historia impactante, furiosa y de gran aparato visual y técnico, pero que le deja con una sensación de hambre en el espíritu después de haberla devorado con los ojos. En una palabra: es casi como si los locos (dicho con todo mi cariño, eso sí) se hubieran escapado de un manicomio franquista y se les hubiera armado hasta los dientes…
 
Por esta razón, la película de de la Iglesia no logra convencer al público en general, más allá de sus incondicionales, a pesar de todo su virtuosismo y saber hacer. Es pues, en nuestra humilde opinión, un ejercicio de estilo perfecto que ha convertido en imperfecto el relato resultante. Y, como prueba de ello, podríamos recordar que las menciones a Venecia hacen referencia a la labor del guionista y director, pero no a la película. Y entendemos, al fin, que a un genial Tarantino le haya gustado la propuesta y la estética de de la Iglesia (el prólogo guerracivilista es propio de la alocada creatividad del cineasta americano y resulta un ejercicio de factura impecable). Pero poco más podemos esperar de esta narración.
 
 
Antonio de la Torre, Carlos Areces, Carolina Bang y un reparto de asombro
 
Empezaremos por el triángulo trágico-erótico: Bang, de la Torre y Areces. 
 
Carolina Bang (que intervino en la serie Plutón B.R.B. Nero, de Álex de la Iglesia) encarna a la Belleza Caprichosa, el tipo de mujer más peligroso después de la Vamp: no sólo tiene los ojos más bellos del cine español (amén de otras virtudes que no pasarán inadvertidas al ojo atento), sino que tiene talento suficiente para convencernos de la complejidad y las contradicciones de su personaje, a medio camino entre la mujer maltratada con síndrome de Estocolmo (triste, tristísima realidad de nuestros días) que odia y ama a su bestia maltratadora (Sergio) y la que aún añora la inocencia del amor verdadero y romántico de la adolescencia (Javier). Es el personaje más “real”, de carne y hueso, del trío protagonista.
 
Para el payaso “cabrón” de Sergio, de la Torre emplea sus buenas dotes de intérprete, y le sale natural, vehemente, explosivo, convincente. Es tan malvado en su violencia, tan despiadado y, sin embargo, sincero en sus odios y afectos, que llega incluso a darnos pena cuando llegue el final (patético) de su carrera. De la Torre nos muestra esa doble faz de monstruo, sí, pero monstruo enamorado (de su oficio y de Natalia).
 
Y, por último, qué gran trabajo el de Areces al interpretar a Javier, ese Payaso Triste que no da risa y que tiene el rostro más inocente de nuestro cine, pero que logra transformarse en otro monstruo y nos convence de ello, cuando pierda la cabeza y se enfrente a Sergio. Quizá sea su personaje el más difícil de defender por lo extremado del cambio entre su inocencia inicial y su brutal y grotesca transformación final, pero no es culpa del actor sino, creémoslo así, de la falta de justificación motivada quizá por el tono de esta historia.
 
Sin embargo, no podemos terminar esta breve alusión al elenco de la película sin nombrar a la pléyade de secundarios de lujo que se nos brinda como coro de talentos cuyos rostros reconocemos de inmediato: Sancho Gracia, Juan Luis Galiardo, Enrique Villén, Fofito, Santiago Segura, Fernando-Guillén Cuervo, José Manuel Cervino, Manuel Tejada, Luis Varela y Terele Pávez, por sólo citar a algunos. Este es otro atractivo del filme y que siempre será de agradecer a todo director: que también cuente con tanto buen comediante patrio, cuando el presupuesto sea abultado.
 
 
Roque Baños o la música perfecta
 
Durante el visionado de esta película, los espectadores se van a sentir sorprendidos por la calidad de dos de las piezas compuestas por un inspirado Roque Baños.
 
En primer lugar, cuando Javier y Natalia se divierten en el parque de atracciones mientras escuchamos una música que entona a la perfección un canto al primer amor, maravilloso, inocente y que nos traslada al cine de los 70.
 
Pero donde más sorpresa puede causarle a nuestros oídos esta magnífica banda sonora es, en segundo término, durante el pase de los títulos de crédito finales, donde una melodía de gran belleza acompaña a decenas de pantallas de televisores en B/N que nos muestran aquellas tiernas imágenes de la infancia de los cuarentones (entre los que me cuento con orgullo):  “los [queridísimos] Chiripitifláuticos” (Locomotoro, el Capitán Tan, Valentina, el Tío Aquiles y los Hermanos Malasombra), sus sucesores en Televisión Española (la única de entonces, no lo olvidemos) “Los [admirados y entrañables] Payasos de la Tele” (Gabi, Fofó, Miliki y Fofito… ¡ah, y Emilio Aragón, “Milikito” por aquel entonces), y demás productos televisivos tardofranquistas y primodemocrátas como el archifamoso y popular concurso “Un, dos, tres… responda otra vez”, dirigido por Narciso Ibáñez Serrador y presentado por el recordado Kiko Ledgard, y después por Mayra Gómez Kemp entre otros (qué recuerdos de la calabaza Ruperta, Don Cicuta y Las Tacañonas...)
 
 
Recomendación
 
Muy a nuestro pesar, sólo podemos aconsejar el visionado del filme comentado en esta reseña, mezcla de tragedia, comedia negra, cine bélico, cine histórico y de acción, a tres tipos de espectadores: estudiantes de cine, miembros de la industria cinematográfica hispanoamericana y seguidores acérrimos de Álex de la Iglesia (entre los que siempre se ha contado este cinéfilo escribiente).
 
 
 Otras críticas (3)
 
"Pocas películas recientes arrancan tan bien. (...) la película acaba por resultar un interminable conjunto de cuadros tan enérgicos como histéricos. Todos ellos muy cerca de la simple arbitrariedad." (Luis Martínez: Diario El Mundo)
"Alex de la Iglesia arriesga y gana. (...) este experimento tan difícil le ha salido muy bien. Es una película de rareza atractiva, tan hipnótica como inclasificable" (Carlos Boyero: Diario El País)
"Como comedia, es sencillamente escacharrante [sic], desordenada, agresiva, irracional..., y como tragedia, también" (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)
"Magistrales títulos de crédito (...) No hay ritmo. No hay verdadero desarrollo narrativo ni tensión dramática, tan solo una colección de cuadros enloquecidos (...) que De la Iglesia no logra encajar como piezas de un todo." (Nando Salvá: Diario El Periódico)
"Probablemente la película más personal que ha dado el cine español en lustros, el filme más arrojado y suicida jamás firmado por Alex de la Iglesia y un precioso díptico sobre las dos Españas" (Toni García: Diario El País) 
 
 
NOTAS
 
1.     Una historia de payasos debe ser, casi por necesidad, cómica. No obstante, el contexto histórico y la fórmula del triángulo pasional presagian una ineludible tragedia.
2.     En castellano llano: “Les/os anuncio un gran gozo: Tenemos Papa: Señor Álex de la Iglesia.”
3.     Fuente:
www.filmaffinity.com/es/ 
 
 


Angelo Oliver www.TENERIFEWEEK.com

 


“TODAS LAS CANCIONES HABLAN DE MÍ”
Contigo pero sin ti: generación en tránsito y con el romanticismo superado (o casi) 

 
Crítica cinematográfica por Angelo Olive
Film criticism by Angelo Olivier

 

Título original: “Todas las canciones hablan de mí”
Nacionalidad: España
Año de producción: 2010
Fecha de estreno en España: 10 de diciembre de 2010
Género: “comidrama” romántico (1)
Duración: 1 hora y 47 minutos
Versión: V.O. en castellano
Web oficial: http://www.todaslascancioneshablandemi.es
 
 
FESTIVALES: el filme participa en la Sección Oficial del Festival Internacional de Cine de Gijón, 2010
 
 
Ficha técnica
 
Dirección: Jonás Trueba                                                                            
Guión: Jonás Trueba, Daniel Rodríguez Gascón
Director de fotografía: Santiago Racaj
Montaje: Marta Velasco
Música: varios
Director de arte: Miguel Ángel Rebollo
Productor ejecutivo: Gerardo Herrero
Director de producción: Iñaki Ros
Productora: Castafiore Films, Tornasol Films, Canal+España
Distribuidora: Alta Classics
Color o b/n: color
Formato de proyección: 1:1,85
Sonido: dolby Digital
Metraje: 2.921 m
 
 
FICHA ARTÍSTICA (por orden alfabético)
 
Ángela Cremonte (como Irene)
Bárbara Lennie (Andrea)
Bruno Bergonzini (Lucas)
Daniel Castro (Gonzalo)
Eloy Azorín (Nico)
Isabelle Stoffel (Extranjera)
Maite Blasco (Abuela)
Miriam Giovanelli (Raquel)
Oriol Vila (Ramiro Lastra)
Ramon Fontserè (Luismi)
Rebeca Sala (Bea)
Valeria Alonso (Silvia)
 
 
Sinopsis
 
Ramiro y Andrea llevan separados el tiempo suficiente como para darse cuenta de que sus destinos están condenados a reencontrarse, como ocurre con los buenos amigos.  De modo que aunque Ramiro (y, en el fondo, Andrea también) trata de olvidar a la pareja perdida, todos sus recuerdos le impiden dejar de quererla aunque la vida se empeñe en mantenerles separados.
 
 
La frase:
 
“La idea de filmar la palabra es una de las cosas que me han llevado a rodar esta película” (Jonás Trueba)
 
 
El director: Jonás Trueba

 
“Todas las canciones hablan de mí” es la ópera prima de Jonás Trueba (Madrid, 1981), hijo del veterano director Fernando Trueba, que ha coescrito los filmes dirigidos por Víctor García León “Más pena que gloria” (2001) y “Vete de mí” (2005), así como “El baile de la victoria” (2009), de Fernando Trueba. En 2000 dirigió el cortometraje “Cero en conciencia”.
 
 
“Todas las canciones hablan de mí” o la vida sigue en un Madrid entrañable
 
Es, por lo escrito, una película que aborda el tema del (des)amor, pero bajo la premisa de “chico trata de olvidar a chica, sin conseguirlo”, ya que la chica de la que te acabas de separar vuelve una y otra vez en cada uno de los recuerdos de tu vida pasada y tienes la sensación, como dice Jonás Trueba, de que "todas las canciones de amor hablan de ti".
 
Pero este filme es mucho más que eso. De hecho, el director ha confesado que es el fruto de una “acumulación” de cosas, donde lo importante era el proceso, el ir descubriendo la película mientras se realizaba, por lo que apreciamos en seguida que, capítulo tras capítulo, vemos escenas que son vivencias, aconteceres, situaciones cómicas o melancólicas, literarias o vulgares, ya que compartimos un mismo viaje, un ir y venir, retroceder y avanzar, aparentemente sin rumbo, en un período de la vida del protagonista, como le puede suceder a cualquiera. Este filme es, pues, viaje, nunca destino. Éste lo debemos concluir cada uno de nosotros, y en especial la generación de españoles entre los 30 y los 40 años, perdida entre una “e-generation” a la que persigue con la lengua fuera y la “generación de papel” de sus mayores y su amor por los libros, la escritura y el olor del manuscrito recién salido de la imprenta.
 
En lo formal Jonás Trueba ha buceado en la esencia literaria de esta historia y, a modo de narrador literario, ha sabido transmitir al discurso fílmico los más clásicos recursos de la literatura sin que su película resulte perjudicada en el intento: narrador omnisciente (tercera persona “en off”), protagonista (personajes en escena), y monólogos frente a la cámara; y la división de la historia en capítulos. Algo que en nada delata una torpeza que le ha sido adjudicada de manera injusta. A esto hemos de subrayar la originalidad de mostrar personajes ficticios en escena, es decir, que están sólo en la mente del protagonista pero que parecen actuar como ellos mismos, al igual que las escenas en que se monologa cuando en apariencia parecería que se va a producir un diálogo.
 
Por último, y como desagravio, rompemos una lanza en favor de lo sutil. Nos hace falta, queridos colegas de la reseña cinéfila, releer algunos textos (¡oh, Chéjov, qué sólo estarás en las alturas!) en los que “aparentemente” no sucede nada, pero el magma hierve bajo la superficie de lo mundano. Por desgracia, otras cinematografías, ancladas en el paradigma de lo absoluto han convertido en norma que todo conflicto deba resolverse con gran estruendo, efectos y la posibilidad de una hecatombe, de manera que, tras el atracón de polvorones de sangre, ¿cómo nos vamos a conformar con un simple chicle sin azúcar?
 
Amor por lo literario en la vida, fetichismo de escritor, bibliofilia y superación de un romanticismo caduco: de nuevo el gris de la vida frente a la luz de los justos (comedias, animación infantil, aventuras, ciencia-ficción…) o la oscuridad de los pérfidos irredentos (suspense, terror...) que nos adormecen el alma mientras embrutecen los sentidos para no percibir la realidad más allá de un caos artificial pero perpetuo.
 
No. Abran las ventanas: la vida pasea por las aceras de las calles que vemos todos los días con los ojos cerrados.
 
Y algunos, pocos, que hemos palpado y sentido esa calle en las localizaciones de ese Madrid cercano a la Ópera, nos sentimos doblemente agradecidos.
 
 
Oriol Vila, Bárbara Lennie y sus amigos
 
“Lo importante, y lo mejor de la película, son los actores y los personajes” (Jonás Trueba. Entrevista concedida a “La gran ilusión”, núm. 157, pp. 8 y 9)
 
En una película que trata sobre sentimientos y cuyos protagonistas suman a sus peripecias unos caracteres peculiares y contradictorios, las interpretaciones han buscado un tono naturalista pero aderezado con especias teatrales (Bruno Bergonzini) y aficionadas (el guionista Daniel Castro).
 
Oriol Vila es el protagonista-secundario de este relato: poeta perdido en un desencuentro que se difumina en medio de sus amistades y amantes para reencontrase incluso en sus propias trampas emocionales. El actor sabe mostrar ese deambular sin rumbo de Ramiro y logra que el público no se identifique con él (lo cual es muy difícil de conseguir en un relato que interese) sino con los episodios por los que transcurre su triángulo vital: el (des)amor, la literatura y la vida.
 
Quizá es más fácil sentirse seducido por el personaje de Andrea, a quien Bárbara Lennie (“Amar en tiempos revueltos”, serie de TVE) presta su talento, su ambición y belleza, de modo que consigue mantenernos expectantes en cada aparición (“¿volverá con Ramiro?”), pero al igual que sucede en la realidad, su coherencia la mantiene lejos de su antigua pareja y, no obstante, siempre presente. Porque hay amores sin pareja, al igual que parejas sin amor…
 
En cuanto al resto del elenco, cabe destacar a Bruno Bergonzini, un ser atípico, teatral sí (qué curioso que en las tablas forjemos tanto talento singular para brindar al cine), pero contrapunto necesario a un Ramiro taciturno en exceso, a veces. También le ha gustado a este crítico el trabajo de la actriz Miriam Giovanelli, natural, sincero, carnal y entrañable.
 
 
Recomendación
 
A los espectadores que amen su propia cultura, su realidad y su lengua; a todos aquellos que aprecien las apuestas arriesgadas y con andamiaje literario, la verdad de la vida y sus contradicciones, o que prefieran embarcarse sin conocer el destino a mantenerse ausentes de la aventura de vivir, les gustará esta película.
 
 
 Otras críticas (2)
 
"Jonás Trueba tropieza con su opera prima (...) torpe guión." (Carlos Pumares: Diario La Razón)
"Jonás se confirma como una rara avis: por el uso del lenguaje cinematográfico, por su visión de la existencia y por los referentes cinematográficos y literarios desplegados" (Javier Ocaña: Diario El País)
"La cinta está recubierta de una patina [sic] de falsa qualité, muy francesa (...) Siendo una película sobre el afecto y el desafecto, a esta ópera prima le falta emoción, atisbos de verdadera pasión (...) Puntuación: ** (sobre 5)" (Quim Casas: Diario El Periódico)
"Es, sin duda, el film-manifiesto de un capacitado cineasta; un trabajo que, no obstante, hace suya la indolencia de su personaje central (...) Puntuación: ** (sobre 5)" (Jordi Costa: Fotogramas)
"Tiene personajes memorables (...) Dado que el guión opta con valentía por que no ocurra nada (...) Oriol Vila languidece en una misión imposible, saltando de un género a otro y, sin embargo, estático y sin cómplices" (Federico Marín Bellón: Diario ABC) 
 
 
NOTAS
 
1.     Proponemos el término “comidrama” para calificar a todo aquel relato que pinta con humor lo cotidiano sin ser comedia y dramatiza lo que podría ser banal. O, en resumidas cuentas, se trataría de un drama con retazos de humor para aligerar tristezas.
2.     Fuente:
www.filmaffinity.com/es/



Christina Aguilera y Cher, la sal y la pimienta de 'Burlesque'



"La palabra diva es una tontería, y si una piensa en sí misma como tal puede irse a casa", proclama Cher en la presentación de su última película, Burlesque que protagoniza junto a Christina Aguilera.

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En el filme 'Burlesque' se mezclan coreografías, música, extravagancia y carisma, un sueño hecho realidad para Cher, quien siempre quiso participar en un proyecto así. "Durante toda mi vida quise cantar en una película, así que esto era lo que necesitaba", señala.
Después de más de 45 años de carrera, confiesa que lo importante es "tener amor y no detenerte" para conseguir estar donde quieres estar, ya que "como es tan difícil todo el mundo intenta convencerte de que encuentres un trabajo de verdad".
En la película, Ali, interpretado por Aguilera, es una chica procedente de un pequeño pueblo que se desplaza a Los Angeles para cumplir su sueño. Allí conoce el teatro Burlesque Lounge, donde conocerá a su dueña, Cher y poco a poco comenzará a formar parte de los espectáculos inspirados en los musicales de revista.
Se trata de la primera película en la que participa Christina Aguilera. En este sentido, Cher ha señalado que intentó hacer lo mismo que hizo con ella Meryl Streep: "guardarle la espalda". Por su parte, Aguilera ha destacado que "desde el primer día Cher se presentó con los brazos abiertos".
La cantante ha señalado que la gente tiene que darse cuenta de que el mundo del espectáculo supone "mucho trabajo, viajes y estar expuesto a gente buena y mala". "Muchas de estas personas estarán detrás de ti, así que hay que tener claro de dónde vienes y adónde vas", indica.
 



Angelo Oliver www.TENERIFEWEEK.com


 





Crítica cinematográfica por Angelo Olive
Film criticism by Angelo Olivier


 
“BIUTIFUL”
Una reflexión acerca de nuestra breve y humilde permanencia en esta vida
(Alejandro González Inárritu, director)
 
Título original: “Biutiful”
Nacionalidad: España-México
Año de producción: 2010
Fecha de estreno en España: 3 de diciembre de 2010
Género: drama (tragedia, para Inárritu)
Duración: 2 horas y 28 minutos
Versión: V.O. en castellano 
 
 
PREMIOS: Premio al Mejor Actor (Javier Bardem) en el Festival Internacional de Cine de Cannes, 2010
 
 
Ficha técnica
 
Dirección: Alejandro González Inárritu                                                                              
Guión: Alejandro González Inárritu, Armando Bo, Nicolás Giacobone
Fotografía: Rodrigo Prieto
Montaje: Stephen Mirrione
Música: Gustavo Santaolalla
Directora artística: Brigitte Broch
Productores: Alejandro González Inárritu, Jon Kilik, Fernando Bovaira
Productores asociados: Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro
Productora: Menage Atroz, Mod Producciones e Iriku Films
Distribuidora: Universal Pictures International Spain, S.L.
Color o b/n: color
Formato de proyección: 1:1,85
Sonido: dolby Digital
Metraje: 4.059 m
 
 
FICHA ARTÍSTICA (por orden alfabético)
 
Ana Wagener (como Bea)
Cheikh Ndiaye (Ekweme)
Diaryatou Daff (Ige)
Eduard Fernández (Tito)
George Chibuikwem Chukwuma (Samuel)
Guillermo Estrella (Mateo)
Hanaa Bouchaib (Ana)
Javier Bardem (Uxbal)
Jin Luo (Liwei)
Karra Elejalde (Mendoza)
Maricel Álvarez (Marambra)
Rubén Ochandiano (Zanc)
Taisheng Cheng (Hai)
 
 
Sinopsis
 
En los suburbios invisibles de la Barcelona de hoy sobrevive Uxbal con sus dos hijos. El hombre, un padre abnegado que padece cáncer,  mantiene a su familia sobornando a la policía para que permita a sus amigos africanos vender en la calle los bolsos fabricados de forma clandestina en un taller regentado por chinos. Pero además, Uxbal posee un extraño don: dialoga con los espíritus de los recién fallecidos para comunicar sus inquietudes a los familiares y poder así marchar en paz. Sin embargo Uxbal sabe que la muerte le ronda y, aunque se niega a morir,  intentará encontrar él mismo la paz tratando de asegurar que a sus hijos no les falte de nada tras su muerte y saldando sus cuentas pendientes con la vida.
 
 
La frase:

“..., Alejandro trabaja con muchísima intensidad. A veces rueda 30 ó 40 tomas de una misma escena y todas tienen que estar cargadas de fuerza dramática. “(Javier Bardem. Entrevista realizada por Manuel Yáñez Murillo (Cannes)  para  Fotogramas, 02/12/2010) 
 
El director de “Biutiful”: Alejandro González Inárritu
 
Inárritu (México D.F., 1963) es autor de tres exitosas piezas largas: “Amores perros” (2000), ópera prima que le lanzó a la fama a nivel internacional tras obtener el Premio de la Semana de la Crítica en el Festival de Cannes y la nominación al Oscar a la Mejor película de Habla no inglesa; “21 gramos” (2003), con la que el actor Sean Pean obtuvo la Copa Volpi al Mejor Actor en el Festival de Venecia; y ”Babel” (2006), filme nominado a 7 Óscars, entre ellos Mejor Película y Mejor Director, y por el que Inárritu fue galardonado también con el Premio al Mejor Director en el Festival de Cannes.
 
Autor de melodramas morales, Inárritu estudia los tópicos culturales y los expone en relatos entrelazados en los que se contemplan las causas y los efectos de las acciones de sus protagonistas.
 
Hay que recordar que las tres películas mencionadas han sido fruto de la genial colaboración entre Inárritu y el guionista mexicano Guillermo Arriaga, cuya influencia en la narrativa del realizador se hace evidente a través de la ruptura de la linealidad argumental a través de una narración fragmentada en la que se entretejen las peripecias vitales de los personajes. Por desgracia, las diferencias entre Inárritu y Arriaga tras el estreno de “Babel” provocaron el fin de su colaboración creativa, y “Biutiful” representa un cambio notable en la forma de contar del director mexicano.
 
 
“Biutiful”: entre lo sórdido y lo sublime 
 
Cuando la oscuridad se adentra en la mente del espectador a través de los ojos, y dejamos de ser para convertirnos en acontecer, surge un hombre a batir por la adversidad y que batalla sin esperanza en medio de las calles: su nombre es Uxbal, pero eso es lo de menos. Lo importante es que es otro antihéroe de los suburbios de Barcelona que protagoniza una tragedia ya clásica: cómo morirse bien, a pesar de no querer abandonar a los que se ama.
 
Porque Uxbal ama, y no sabe dejar de hacerlo a pesar de lo que padece todos los días: el orín rojo, que mancha sus pantalones sin que pueda evitarlo, por la mordida del cáncer; unos hijos que necesitarán siempre a la madre ausente, a pesar de estar enferma, ser alcohólica y de ganarse la vida dando masajes; un hermano egoísta que le traiciona; unos amigos que padecen el estigma de la inmigración ilegal y de la explotación (esclavitud encubierta) en la que el propio Uxbal participa… Porque Uxbal también arrastra una culpa, no es inocente, y lo sabe. Hasta aquí Inárritu se mueve de forma magistral en las coordenadas del realismo “sucio” de forma que nos ilumina la fea y trágica realidad de nuestras prósperas, cultas y orgullosas ciudades europeas.
 
Pero “biutiful” es también, como indica su título, la búsqueda de lo hermoso, de lo elevado, del afán de trascendencia de cada uno de nosotros, incluidos los habitantes de nuestros suburbios, más allá de los pocos días que se nos conceden en este patio de vecinos para el llanto y la risa. Y por ello, Uxbal posee un don sobrenatural que le permite dialogar con los cadáveres, escuchar sus confesiones a los vivos, y concederles la paz para marchar. Sólo que ahora es él quien debe poner orden en medio del caos, durante el poco tiempo que le queda de vida, para partir con el alma tranquila. Esta es la parte “mágica” del relato, marca de la narrativa hispanoamericana, siempre fecunda y sorprendente.
 
Porque el ser es breve; y el arte, un hermoso anhelo de inmortalidad.
 
En lo formal de la letra, se ha comentado que la ruptura con Arriaga provoca un debilitamiento en la narrativa de Inárritu que ha pasado a ser prácticamente lineal. Si es así, se ha de recordar que, cada filme, cada discurso, es un descubrimiento que implica una forma diferente de contar, es un acto creativo y, por lo tanto, no busca perpetuarse como réplica de sí mismo, marca o fórmula alguna. De este modo, “Biutiful” se sostiene durante dos hora y media, con linealidad o sin ella, porque le sobra consistencia y eficacia narrativa. Con Arriaga habría sido otra propuesta, ni mejor ni peor, simplemente diferente. Pero “esto es lo que hay”, y lo que vemos es una creación sobresaliente.
 
 
Rodrigo Prieto y los colores de la calle
 
La fotografía es rica en tonos saturados, en colores básicos y rotundos en medio de una oscuridad que sobrecoge a veces, y Prieto consigue también iluminar la oscuridad sin apenas luz y pasar sin transición a la iluminación artificial de manera eficaz. Hay un contraste entre la blancura del prólogo (y epílogo) del filme, y su grisáceo desarrollo urbano, mostrando una clara diferenciación temática a través de la oposición blanco-negro (o gris).
 
 
Única nota discordante: un sonido deficiente
 
Y, sin embargo, la búsqueda de la perfección formal en la imagen, y de unas interpretaciones magistrales por lo desgarrador y profundo de los abismos en los que se precipitan sus personajes, no se tradujo en la reproducción eficaz de sus diálogos, y nos ha sorprendido con una especie descuido extraño: la (baja) calidad del sonido directo que, quizá por el afán de permitir a los intérpretes que se dejen llevar por la intimidad de sus emociones a través del susurro, obliga al empleo de micrófonos de solapa ocultos bajo la ropa de los actores. Consecuencias: palabras inaudibles en muchas ocasiones o sonido de golpes contra el micro en los abrazos. En resumen: una sorpresa...
 
 
La perfección no existe, sólo Javier Bardem
 
En otras ocasiones nos culpamos al creer que la reseña es injusta cuando se valora sólo el trabajo de las estrellas que participan en una película, y esta no sería un excepción si no fuera porque en “Biutiful” el protagonista sin duda alguna es el único, grande, soberbio intérprete,  y “monstruo de naturaleza” (dramática y fílmica), Javier Bardem (Las Palmas de Gran Canaria, 1969).
 
Bardem es un actor “de raza”: nieto e hijo de comediantes, y sobrino del gran director Juan Antonio Bardem. Actor “de escuela“, por su formación con el maestro de intérpretes Juan Carlos Corazza, con quien mantiene hoy en día sus vínculos formativos. Actor “fetiche” de Bigas Luna, que le catapultó a la fama con “Jamón, jamón” (1992), brillante con Almodóvar en “Carne Trémula” (1998), logró su consagración internacional al conseguir la nominación al Oscar al Mejor Actor Protagonista por “Antes que anochezca” (2000). Más tarde vendrían los títulos que le han consagrado como uno de los mejores y más respetados actores españoles en todo el mundo: “Los lunes al sol” (2003), junto al magnífico Luis Tosar, “Mar adentro” (2004), y “No es país para viejos” (2008), con el que obtuvo el Oscar al Mejor Actor de Reparto.
 
Lo que logra Bardem en “Biutiful” es la recreación convincente, profunda (esa mirada precipitada en un abismo insondable, pero siempre viva) de un hombre que sufre y ama, que no es perfecto aunque tiene sus principios, y que se niega a rendirse, que pelea hasta el final, y que sabe marcharse con la cabeza alta tras haber saldado sus deudas como mejor ha podido, tras rogar a los que le aman que le recuerden. Y no hay más. O mejor, no hay otra cosa en la vida que unos días, y después… el adiós. Porque de esto trata “Biutiful”, de ello nos habla Inárritu, y Bardem lo encarna a la perfección.
 
Aún así, seamos justos con el resto del reparto y reconozcamos que el trabajo de Eduard Fernández, ganador del Goya Al Mejor Actor en 2000 (en el filme encarna a Tito, el hermano juerguista y sin escrúpulos de Uxbal), y de la actriz argentina Maricel Álvarez (en el papel de Marambra, la ex esposa de Uxbal), están a la altura que merece la propuesta de Inárritu, que también ha sabido escoger y dirigir a actores noveles como Diaryatou Daff (Ige), inmigrante senegalesa que ha debutado en el cine con “Biutiful”.
 
 
Recomendación
 
“Biutiful” es una reflexión magistral sobre la brevedad de nuestras vidas, realizada por un director sobresaliente y protagonizada por el mejor actor posible. Es, además, una película “hispana” y multicultural, comprometida con su tiempo e íntima a la vez. No es una obra maestra, pero es maestra de vida. En conclusión, “Biutiful” supone una elección para espectadores con buen gusto y afán de verdad. 
 
Sean/sed valientes.
 
 
 Otras críticas (1)
 
"Un retrato impresionista y conmovedor de un hombre (...) es un precioso poema, de tono melancólico, sobre el amor, la paternidad y la culpa. (...) Bardem ofrece una interpretación que noquea" (Kirk Honeycutt: The Hollywood Reporter)
"Una película declarada y vorazmente fea. (...) la fotografía de Rodrigo Prieto (entre la claustrofobia y la luz) y el innegable talento visual del director (...) equilibran lo desequilibrado. Y en medio, (...) Bardem. In-men-so." (Luis Martínez: Diario El Mundo)
"Iñárritu palidece sin la letra de Arriaga. (...) no me creo lo que observo y escucho (...) Javier Bardem se entrega en cuerpo y alma a su personaje, lo compone, matiza, vive y siente, pero su admirable esfuerzo va por libre" (Carlos Boyero: Diario El País)
"Interesado más en la autocomplacencia y en el miserabilismo de la degradación humana que en contar plausiblemente una peripecia con claros y oscuros (...) A eso, en otros tiempos, se le llamaba explotación del dolor ajeno. Ahora, tal vez alguno lo confunda con Arte (...) Puntuación: ** (sobre 5)" (M. Torreiro: Fotogramas)
"Javier Bardem se supera a sí mismo, te hunde con él y ya no te suelta (...) Puntuación: **** (sobre 5)" (Carlos Marañón: Cinemanía)
"Tediosa poética de la miseria. (...) Entre la hermosa honestidad de Bardem y la manipuladora condescendencia de Iñárritu se abre el vacío en el que 'Biutiful' intenta existir sin demasiado éxito" (Sergi Sánchez: Diario La Razón)
"Realismo impostado. (...) carga las tintas innecesariamente y hace, y esto es lo más discutible, espectáculo de la miseria (...) toca la fibra sensible de la manera más fácil y acomodada (...) Puntuación: ** (sobre 5)" (Quim Casas: Diario El Periódico) 
 
 
NOTAS
 
1.     Fuente:
www.filmaffinity.com/es/ 
 


 
SKYLINE



 
 

Receta SKYLINE

Ingredientes (a partes iguales):
La Guerra de los Mundos
La Invasión de los Ultracuerpos
Hulk
Star Wars
Expediente X
Relic
Starship Troopers
Independence Day
Alien
Montruoso
Godzilla (o, si no se encuentra, King Kong)

Pésimas actuaciones nada creíbles.
Un guión sin ningún argumento.
 
 



Ladrones (Takers)




 



Erik Stengler

En realidad me alegro de haber ido a ver Ladrones. Porque ya tenía ejemplos de cómo una película puede ser estropeada por uno de sus principales elementos. Todos conocemos malos guiones, por supuesto. Luego están las películas con malas actuaciones, o con actores mal seleccionados para un determinado papel. Incluso están las que la banda sonora hace insoportables. Y ahora tenemos Ladrones: un guión muy interesante, actores a la altura, una música razonablemente buena, y una deplorable dirección de fotografía que hace que todo lo demás quede en un segundo plano, si es que no tienes que salir a vomitar, en cuyo caso sencillamente desaparece de tu campo visual.

El movimiento de la cámara al estilo “dogma” (que comparado con esto es prácticamente imagen fija) se ha llevado a extremos excesivos, sin duda con el afán de innovar y de sacarle el mayor partido posible. Pero los excesos se pagan y en Ladrones, que el director haya permitido a su director de fotografía rodar de este modo hace que la película sea de las que uno desea olvidar hasta que hagan un remake con alguien con mejor pulso. Bueno, como digo, no es cuestión de pulso, es que parece que el cámara lleva la cámara no ya en la mano sin dispositivo de “steadycam”, sino directamente colgando del cuello mientras corre junto a los protagonistas de la acción, es atropellado igual que ellos o realiza saltos espectaculares al mismo tiempo. Estuve tentado por fijarme si en los títulos de crédito aparecían dobles especialistas no ya para los actores, sino también para los cámaras. Pero no pude porque me sentía tan mareado que lo que quería era tomar aire fresco.

Como alternativa a las escenas de acción, en los momentos menos “movidos” por parte del guión, el cámara se encarga igualmente de mantenernos en movimiento, para que no decaiga el mareo. El truco: tomas no ya de primer plano sino tan cerca que tuvo que usar lente macro, en las que, claro, cualquier mínimo movimiento se convierte en, de nuevo, una agitación mareante.
 
Claro que este fin de semana tampoco había muchas alternativas: alguna película infantil y varias películas europeas, de las cuales para más inri más de una era española, dejaban pocas opciones para elegir. Habrá que probar suerte otro día…

Ah, una curiosidad: al menos en la versión doblada al español, han reutilizado dos veces el mismo "efecto" de sonido para la agitación que se produce entre el conjunto de transeuntes cuando comienza un tiroteo: se oye la misma voz femenina gritar "¡se van a matar!".
 




Angelo Oliver www.TENERIFEWEEK.com

 

 

“PLANES PARA MAÑANA”
Mujeres en el siglo XXI
 


Crítica cinematográfica por Angelo Olive
Film criticism by Angelo Olivier


Título original: “Planes para mañana”
Nacionalidad: España
Año: 2010
Fecha de estreno: 19 de noviembre
Género: drama
Duración: 1 hora y 36 minutos
 
PREMIOS: Mejor Dirección, Actriz de Reparto, Guión Novel, en el Festival de Málaga de Cine Español, 2010; Mejor Dirección, Premio Paco Rabal a la Mejor Interpretación Femenina, en la Primavera Cinematográfica de Lorca, 2010; Mención Especial “Igualdad”, en el 11 Festival Ópera Prima Ciudad de Tudela.
 
FICHA TÉCNICA
 
Dirección:JuanaMacías                                                                                       
Guión: Juana Macías, Juan Moreno, Alberto Bermejo
Fotografía: Guillermo Sempere
Montaje: Juana Macías
Música: Ignacio Pérez
Directorartístico:ÓscarSempere
Productora: Audiovisuales del Monte, S. L., Teoponte P. C., Monte Film y Viernes Producciones
Distribuidora: A contracorriente Films
Color o B/N: color
 
Ficha artística (por orden alfabético)
 
Adrián Marín (como Raúl)
Ana Labordeta (Marián)
Aura Garrido (Mónica)
Brendan Price (Bryan)
Carme Elías (Antonia)
Christophe Miraval (Alberto)
Goya Toledo (Inés)
Jorge Bosch (Julio)
Maite Blasco (Madre de Inés)
Pablo Viña (Ernesto)

Sinopsis
 
“Planes para mañana” nos muestra las veinticuatro horas cruciales en la vida de cuatro mujeres de generaciones y circunstancias muy diferentes, y  en las que se va a producir un cambio radical: Inés, a punto de cumplir los 40, que debe decidir si continúa o no con un embarazo inesperado; Antonia, en la cincuentena, casada y con un hijo adolescente, que ha de elegir entre seguir con una vida estable y serena pero sin pasión o regresar con el amor de su vida; Marian, que debe optar por divorciarse de su marido, un tipo violento y manipulador, de una vez por todas o darle una nueva oportunidad; y Mónica, la hija adolescente de Marian, que se enfrentará a su deseo de venganza... En sus manos tienen la opción de empezar de nuevo; en su corazón, el temor de romper con todo lo que han ido construyendo durante años. 
 
La frase:
 
“Cuenta historias muy cercanas, pero que yo veo mucho en la realidad y no tanto en el cine. “(Juana Macías. Entrevista concedida a Europapress.es, 20/10/2009)
 
La directora de Planes para mañana: Juana Macías
 

“Planes para mañana” es su ópera prima en el mundo del largometraje, cuyo preestreno se realizó en el Festival de Cine Español de Málaga de este año. Macías cuenta con una amplia trayectoria como cortometrajista, y en 2000 ganó el Premio Goya al Mejor Cortometraje de Ficción por “Siete cafés por semana”.
 
Reseña de “Planes para mañana”: una lúcida reflexión sobre la situación de la mujer ajena al maniqueísmo
 
Cuando escuchamos las noticias en la radio o vemos los informativos de la televisión se nos hiela la sangre al conocer las “estadísticas de la crueldad”: mujeres asesinadas por sus (ex)parejas todas las semanas; y comprendemos lo que le sucede a Marian y a su hija Mónica en el filme de Juana Macías: es una historia tan real como la vida de miles de mujeres acosadas y vejadas cada día en nuestro país.
 
Pero también existe una generación de mujeres que han dedicado su vida por entero a formar una familia y que, con los hijos ya adultos, se han descubierto vacías cuando aún disponen de media vida por satisfacer sus anhelos de desarrollo profesional y personal, de soñar, de volver a ilusionarse por la vida y de enamorarse… o de regresar junto al verdadero amor. Y, de nuevo, Macías acierta al susurrarnos la dura elección que Antonia ha de afrontar para ser feliz, o serlo menos, para volver junto a su enamorado Bryan o permanecer atada a la seguridad de su matrimonio con Ernesto para no abandonar a su hijo Raúl. De nuevo la vida de tantas mujeres más allá de los tópicos.
 
Por último, existe un grupo de mujeres, a caballo entre los treinta y los cuarenta, que han sacrificado su vida personal y familiar en aras de un desarrollo profesional caracterizado por una feroz competitividad. Y es tal el grado de egoísmo fomentado por este sistema productivo en el que todos nos vemos envueltos, que la maternidad es vista como un obstáculo hacia el éxito y un lastre en el currículo de toda ejecutiva. Porque, no nos engañemos: el mundo de la empresa sigue siendo un mundo diseñado por hombres. E Inés, que lucha en medio de dicho mundo, descubre, como tantas otras mujeres de empresa, que va a tener un hijo que ni ella misma sabe si desea que nazca.
 
Desde el punto de vista del relato, la construcción de las tres historias narradas en el mismo período temporal, obliga recontar el tiempo y partir de la misma hora de la madrugada, cuando pasamos de una trama a otra, casi como sucede en la técnica literaria denominada “multiperspectivismo”, y aunque no sea exacto hablar en estos términos, dicha herramienta narrativa se aproxima a la estructura presentada en el guión de Macías: tres mujeres, tres historias que se entrelazan, y un desenlace esperanzador en el que los hijos no son culpables ni deben pagar por los “pecados” de sus confusos progenitores. No es muy sorprendente, pero sí acertada, sobria y eficaz la voz narrativa empleada, y la ausencia de estereotipos marcados, la exposición contenida de las posturas antagónicas entre hombres anticuados y mujeres confusas pero valerosas, convierte la narración en una buena exposición de los hechos tan comunes en la vida de miles de mujeres que se sentirán retratadas en las decisiones de Antonia, Marian, Mónica e Inés.
 
Por cierto, es una delicia que no deben perderse por la premura con la que salimos (mea culpa) todos de las salas de cine, los títulos de crédito finales: son originales y tiene su gracia, además de devolvernos la mirada ingenua de la juventud.
 
El reparto: actrices sobresalientes
 
Goya Toledo abre este cuarteto interpretativo de manera convincente, y podemos afirmar que sus circunstancias y reacciones, su confusión vital y sus contradicciones personales están eficazmente desarrolladas a través de su actuación.
 
En segundo lugar (narrativo), pero en primer lugar a nivel artístico, hemos de situar a la siempre inigualable actriz y enigmáticamente bella Carme Elías: no sólo es un rostro que roba todo plano con su mirada densa, sino que llena de una poesía casi erótica los momentos en que se brinda a seducir a su amado. Y este crítico, perplejo, se pregunta qué secretos interpretativos guarda esta dama de la escena: simplemente magnífica.
 
Por último, destacamos la también eficaz y doliente encarnación que Ana Labordeta realiza de la triste vida de Marian: resulta creíble en todos sus momentos, duros instantes de acoso mental, que sabe interpretar de forma conveniente. Y, por supuesto, no olvidaremos los ojos brutalmente hermosos y con tintes de salvajes sombras de una joven actriz que promete buenos trabajos en el futuro: Aura Garrido. Fuerza, talento y juventud. Casi nada.
 
Y no, no me olvido de ellos, de mis colegas actores: perfectos en sus personajes que, como satélites apropiados, giran en torno a las heroínas de esta película. De nuevo, quiero destacar cómo despunta el talento de otro joven actor: Adrián Marín. Apunta buenas maneras.
 
Recomendación
 
¿Cine de mujeres o cine para mujeres? Me niego a simplificar esta propuesta inteligente de Macías con una etiqueta que la señale como “cine de género”, porque el verdadero género al que pertenece esta historia es el género humano. Véanla y (re)conozcan que habla de todos y cada uno de nosotros.
 
 Otras críticas (1)
 
"Solo tiene un problema: se parece demasiado a 'Amores perros' (...) Un buen debut, emocionante, estiloso y con un par de bellísimos momentos" (Javier Ocaña: Diario El País)
"La cinta es modesta y ambiciosa a la vez (...) lo importante es el respeto que siente por sus personajes, poniendo la cámara a su servicio, tan inestable, tan íntima y tan dubitativa como exige la magnitud de sus dilemas morales" (Sergi Sánchez: Diario La Razón)
"Posee en su tuétano el alma de uno de aquellos regios melodramas femeninos del Hollywood dorado. (...) no cae en estereotipos (...) Más entregada al diálogo, a los detalles y a los actores que a pontificar sobre la situación de la mujer (...) Puntuación: *** (sobre 5)" (Fausto Fernández: Fotogramas)
"Se tambalea por culpa de unos diálogos cosechados del naturalismo televisivo (...) al drama le falta timing cinematográfico (...) Puntuación: **1/2 (sobre 5)" (Sergio F. Pinilla: Cinemanía)
"Gracias a unos diálogos astutos y a su impecable trabajo con los actores, Macías logra que sus denuncias sobre la situación de la mujer eviten el estereotipo y funcionen como reflexiones sobre la soledad, el desencanto y las promesas rotas" (Nando Salvá: Diario El Periódico)
"Es probable que la fórmula empleada por la novel directora no sea original, ni la trama nada especial, pero la vida cotidiana, contada con la carne desnuda y el sentimiento aflorando, resulta siempre entrañable (...) Puntuación: *** (sobre 5)" (José Manuel Cuéllar: Diario ABC)

 
Notas
 
1.     Fuente:
www.filmaffinity.com/es/



LUIS GARCÍA BERLANGA
(1921 – 2010)
In memóriam

 
 
 

 

 
Crítica cinematográfica por Angelo Olive
Film criticism by Angelo Olivier


Un mal augurio. O quizá una oscura ironía de las que asomaban por su cine. Pero ha sido precisamente un día 13, viernes para más inri, de este noviembre (mes de difuntos por excelencia), cuando el gran cineasta valenciano, Luis García-Berlanga Martí, decidió partir desde el grisáceo Madrid hacia su luminoso paraíso filmado, sin pesarle un ápice sus 89 rebeldes, libertarios e individualistas años.
 
Pinceladas biográficas
 
Los pecados de los padres, como bien sabían los griegos, son castigados en sus hijos. Y Berlanga, de familia acomodada, pero vástago de un diputado de Unión Republicana durante la “atea y malévola” República, iba a verse obligado a expiar la “rojez” de su sangre… ¡alistándose en la División Azul y siendo enviado a luchar al frente de Novgorod, en la entonces URSS!
 
Menos mal que Berlanga sobrevivió a aquello y regresó para flirtear en Madrid con las secas y duras Leyes, e incluso trató de seducir a la oronda Filosofía (y Letras), hasta que, cansado de sus desplantes, tonteó con la Poesía para terminar descubriendo a una “mocita” de unos 50 años de la que vivió enamorado el resto de su vida: se llamaba Cine, y la desposó en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas (IIEC), sito en la capital del régimen (hoy, del Reino) en 1947.
 
Así surgió el tándem creativo entre Berlanga y Juan Antonio Bardem, compañero del IIEC, que les situó entre los renovadores y la vanguardia cinematográfica de la dura posguerra española.
 
 
Filmografía selecta y mordaz
 
Director de más de una quincena de largometrajes, varios cortos y con notables incursiones en la televisión, Berlanga nos ha regalado su visión mordaz, irónica y satírica de la sociedad española y del poder, desde la posguerra hasta 1999 (tan larga es nuestra contumaz picaresca), año en que dirigió la que fue su última película, París Tombuctú.
 
Pero todo comenzó allá por el año 1951, cuando tras haber aprendido a lidiar con la censura franquista, y tras el estreno de Esa pareja Feliz, codirigida con Bardem y protagonizada por Fernando Fernán Gómez y Elvira Quintillá, Berlanga comenzó así una fructífera carrera plagada de títulos inolvidables (a los que contribuyó notablemente su guionista, el genial Rafael Azcona, en los 60),  tales como Bienvenido, Míster Marshall (1952), Calabuch (1956), Los jueves, milagro (1957), Plácido (1961), El verdugo (1963) o La Vaquilla (1985).
 
 
Laureado Berlanga
 
Destacaremos, de entre todas sus películas, las que han recibido el reconocimiento que merecen. Así, Plácido fue nominada a los Óscar a la mejor película de habla no inglesa en 1961, certamen en el que representó a España de nuevo con Patrimonio Nacional (1981), y en 1993 se le concedió al genial realizador valenciano el Premio Goya al Mejor Director por su filme Todos a la cárcel.
 
En 1981 Berlanga obtuvo el Premio Nacional de Cinematografía, y dos años más tarde se le otorgó la Medalla de Oro de las Bellas Artes, así como el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1986.
 
Además el recordado director fue galardonado internacionalmente en festivales de primer orden (Cannes, Venecia, Montreal y Berlín). Y en el Festival de Karlovy Vary (República Checa), fue elegido como uno de los diez cineastas más relevantes del mundo. 
 
 
La frase
 
“El dolor me jode, pero morirme me jode más“
 
(Luis García Berlanga. Entrevista concedida a Ana Tagarro para el suplemento XL Semanal del diario ABC).
 
 
“Pastillas contra el dolor ajeno”
 
Berlanga padecía la plaga de la senectud, esa maldita enfermedad degenerativa denominada Alzheimer, que nos priva de nuestra identidad y del reconocimiento de los que nos aman, que es lo más sagrado del ser humano.  Sin embargo, el director se sobrepuso siempre a su destino, y participó en la campaña solidaria de Médicos sin Fronteras cuyo eslogan es “Pastillas contra el dolor ajeno”, interviniendo en uno de sus anuncios: recomendamos encarecidamente su visionado por su contenido y porque demuestra la grandeza moral y el talante de nuestro indomable Luis García Berlanga.
 
Adiós y gracias, maestro.