Ministerio de Improvisaciones. Gobierno de España. Juan A. Velarde



 




Ministerio de Improvisaciones.
Gobierno de España


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El Gobierno de España está perdiendo dinero con tantos ministerios. No, no sólo es un sarcasmo nocturno, sino que además responde a una verdad intangible. Al Ejecutivo de Zapatero le sobran prácticamente todos los departamentos y, en cambio, carece de la especialidad de la casa, el Ministerio de Improvisaciones, al frente del cual podrían estar dos candidatos idóneos, José Blanco, fomentando esas ocurrencias, y Miguel Sebastián, fabricando industrialmente los disparates que se le pasan por la cabeza al primero.

Si la Dirección General de Tráfico está forrándose a poner multas por los excesos de velocidad, a estos dos individuos también tendrían que tomarles la matrícula por la rapidez en pasar de una tontería a otra en cuestión de segundos. Blanco matiza que el ahorro de combustible por la reducción del límite de la velocidad, no será el 15% anunciado por Rubalcaba, sino que estará en una horquilla del 5-12% y lo remata con otro descuento Sebastián, que lo fija en un 3%. Y encima todos se quedan con la jeta más marmórea que el mineral de Macael.

El problema que tenemos con estos desahogados de la política es que sueltan una tras otra y encima se creen que están en posesión de la verdad. Por ejemplo, escuchar a José Blanco decir que esta decisión (la de reducir la velocidad) será buena porque se ahorrará en gasto energético, contribuirá a mejorar la mortalidad en la carretera y que, al fin y al cabo, no deja de ser una medida transitoria, supone algo más que una tomadura de pelo a nuestra inteligencia. Vamos a ver, si según usted sostiene vamos a gastarnos menos dinero en gasolina y encima reduciremos las muertes, ¿para qué demonios habla usted de medida transitoria? Es obvio que cuando no se tienen las ideas claras se sale al Consejo de Ministros y se suelta la primera patujada que se te viene a la cabeza.

Pero, como el nivel de tonterías es directamente proporcional a la ineptitud de estos elementos, el propio Blanco, en su intento de lograr la cuadratura del círculo, anunció también que procedería a una reducción de la iluminación en las carreteras, túneles y demás infraestructuras viarias. Eso sí, después de generar el lío verbal, ahora le echa la culpa al mensajero y dice que él nunca afirmó eso, sino que colocaría luminarias de bajo coste (las que le sobraron a Sebastián, le faltó decir).

Es evidente que estamos ante un Gobierno friqui, desnortado, incapaz de dar una a derechas y que sabe que está disputando los últimos minutos del partido. Lejos de replegarse, al menos para evitar una derrota aún más humillante, todos los acólitos del presidente se han lanzado al ataque, pero son tantos los huecos dejados en la retaguardia que no hay experto que pueda ya frenar las fugas de votos hacia otras opciones políticas.