Mas goles que nunca. Elmar Wellenkamp


 

Mas goles que nunca




 
Canto y encanto distinguieron una noche inolvidable 
en el estadio santacrucero 
 

Plena alegría brilló en los ojos de la afición. Los versos de las murgas presentadas a varias voces emocionaron al numeroso público.  

Las actuaciones de mucho colores suscitaron un entusiasmo muy echado de menos en este lugar hace mucho tiempo por la lamentable falta de triunfos de los blanquiazules.  

La inauguración del Heliodoro Rodríguez López como aforo carnavalero en presencia de casi 20.000 espectadores convirtió la final murgera de este año en un momento histórico.  

Por cierto, el tamaño más grande del aforo cambiara las futuras actuaciones de las murgas. Añadir más elementos teatrales sea aconsejable necesario para dar bastante sensación a los espectadores en las últimas filas de la curva al otro lado del estadio, ubicadas en una distancia de unos cien metros al escenario.  


En este sentido, la actuación de la murga ganadora era ejemplar.
 

Los Diablos Locos nunca van a ser aspirantes al premio Cervantes. Incluso en comparación con la poesía ingeniosa de partes de su competencia sus versos  parecen relativamente burdos. No obstante, la fuerza de sus voces en combinación con varios componentes escénicos y teatrales que culminaron en una final furiosa, dieron rasgos irresistibles a su presentación.  

Aparte del espectáculo, el nuevo aforo podría gustar a los protagonistas por razones más prácticas: El Palacio de Deportes ofrece un espacio muy amplio en concepto de vestuario y sitio de preparación y almacenamiento de los requisitos.  

De las puertas del Palacio a la rampa hacia las tablas en el césped del Heliodoro es solamente una saltito de gato.