Los Goya 25XXV: el triunfo del cine catalán con “Pa Negre”

 


Angelo Oliver www.TENERIFEWEEK.com



 
 

Los Goya 25XXV: el triunfo del cine catalán con “Pa Negre”

 
 
 

 



La pasada noche del domingo 13 de febrero se celebró en el Teatro Real de Madrid la gala de los 25º Premios Goya con la entrega de los 28 galardones en liza y un Goya de Honor que fue concedido al gran director Mario Camus (“La colmena”, “Los santos inocentes”) quien recogió el galardón y nos recordó que las películas son fruto del esfuerzo colectivo de un numeroso equipo (y, en especial, reconoció que “sin los actores no somos nada”. Gracias, maestro Camus).

 

 

Desde que se iniciara la gran fiesta del cine español, allá por el año 1987, la entrega de las esculturas con el busto del genial pintor de Fuendetodos que reciben los elegidos (“el cabezón”, en castizo, y que desde 1990 pesa casi tres kilos y es obra del escultor José Luis Fernández) ha evolucionado hasta la ceremonia mediática que conocemos hoy, más centrada en el motivo de sus galardones, y con una duración ajustada y sin publicidad (tan sólo tres horas).

 

 

 

Buenafuente, un presentador con menos chispa

 

 

El encargado de amenizar la gran noche del cine español (y disipar las agrias disputas soterradas) no fue otro que el televisivo y normalmente agudo Andreu Buenafuente, que inició el espectáculo mediático con un cortometraje protagonizado por él y veinte primeras figuras de nuestro cine, en el que se mostró “Qué pasó realmente en la última noche de los Goya”, preludio que serviría para mostrar algunos fragmentos de varias películas españolas y a sus actores.

 

 

No obstante el famoso presentador no logró divertir y resultar tan brillante e ingenioso como nos tiene acostumbrados en su programa de televisión y comenzó algo frío, como si los nervios o la tensión que se vivieron durante las horas previas a la gala le hubieran robado parte de su chispa. Por suerte consiguió enmendarse durante el acto y poco a poco recobró el aplomo y la soltura que todos le conocen.

 

 

 

Una gala con mucho morbo

 

 

Sin embargo el espectáculo estaba garantizado durante la retransmisión del evento, ya que este año se había producido el hecho insólito de que el presidente de la Academia que otorga los Premios Goya, Álex de la Iglesia, que optaba a 15 de las estatuillas por “Balada triste de trompeta”, había  anunciado su dimisión tras el insólito desacuerdo que mantuvo con la Ministra de Cultura, la guionista y también directora de cine Ángeles González-Sinde, tras la aprobación de la Ley que lleva su nombre y  que tiene por objeto la regulación las descargas en Internet. Y es que, para exacerbar el interés suscitado o tratar de acallar los rumores acerca de su desencuentro, González-Sinde y de la Iglesia se sentaron juntos durante la gala.

 

 

 

Los galardones: éxito de “Pa Negre” y derrota de las películas favoritas

 

 

Este año los filmes que acaparaban el mayor número de candidaturas eran “Balada triste de trompeta”, de Álex de la Iglesia (15 candidaturas y tan sólo 2 Goyas “menores” al Mejor Maquillaje y Peluquería y a los Mejores Efectos Especiales, siendo por tanto la gran derrotada en la gala), “Pa Negre (Pan Negro)”, de Agustí Villaronga  (14 nominaciones y 9 galardones, verdadera y sorprendente ganadora), “También la lluvia”, de Icíar Bollaín (nuestra representante en los Óscar, con13 candidaturas y tan sólo tres estatuillas al Mejor Actor de Reparto, Mejor Música Original, y Mejor Dirección de Producción), “Buried/Enterrado”, de Rodrigo Cortés (10 candidaturas y tres Goyas: Mejor Sonido, Mejor Guión Original y Mejor Montaje), y “Biutiful”, de Iñárritu (que de las 8 nominaciones con que contaba sólo obtuvo el Goya al Mejor Actor para un merecedor por fabuloso Javier Bardem).

 

 

Los 28 galardones concedidos durante la 25ª edición de los Premios Goya fueron los siguientes:

 

Película

·          “Pa Negre”, de Agustí Villaronga. El Goya fue entregado por Javier Bardem, quien ya había sido premiado como Mejor Actor una hora antes, y que supuso la gran sorpresa de la velada.

Director

·         Agustí Villaronga (“Pa Negre”)

Actriz protagonista

·         Nora Navas (“Pa Negre”)

Actor protagonista

·         Javier Bardem recibe el premio a las dos horas del comienzo del acto, como era previsible, gracias a la gran interpretación que nos brinda en “Biutiful”. La nota desagradable la protagonizó un espontáneo que saltó al escenario con una barretina justo antes de la lectura del premiado, pero que fue rápidamente desalojado del escenario. Buenafuente se disculpó por el incidente como catalán y presentador de la gala.

Actriz de reparto

·         Laia Marull (“Pa Negre”)

Actor de reparto

·         Karra Elejalde (“También la lluvia”). Este crítico ya había destacado el gran (doble) papel que Elejalde había realizado bajo las órdenes de Bollaín.

Actriz revelación

·         Marina Comas (“Pa Negre”)

Actor revelación

·         El nuevo niño prodigio del cine español y catalán, Francesc Colomer (“Pa Negre”), que nunca antes había actuado.

Dirección novel

·         David Pinillos (“Bon Apetit”), merecido galardón a la dirección de una de las mejores películas españolas de 2010, según este crítico.

Dirección de producción

·          “También la lluvia”. Cristina Zumárraga

Fotografía

·         “Pa Negre”. Antonio Riestra

Guión Original

·         Chris Sparling (“Buried”), merecido premio ante lo que ya se ha convertido en el fenómeno cinematográfico de 2010. Recogió el premio el director del filme, Rodrigo Cortés.

Guión Adaptado

·         Agustí Villaronga (“Pa Negre”), basado en la novela homónima de Emili Teixidor.

Dirección artística

·         “Pa Negre”. Ana Alvargonzález

Montaje

·          “Buried”. Rodrigo Cortés

Música original

·          “También la lluvia”. Alberto Iglesias

Canción original

·          “Que el soneto nos tome por sorpresa”, de Jorge Drexler que nos cantó la que es, sin lugar a dudas, una de las mejores melodías de nuestro cine, todo un homenaje a la poesía y al amor durante nuestro Siglo Áureo, y que escuchamos en “Lope”.

Diseño de vestuario

·          “Lope”. Se reconoce así la magnífica y ardua labor de la tinerfeña Tatiana Hernández.

Sonido

·          “Buried”. U. Garai, M. Ortis y J. Muñoz

Maquillaje y Peluquería

·         “Balada triste de trompeta”. J. Quetglas, P. Rodríguez y N. Sánchez

Efectos especiales

·         “Balada triste de trompeta”. R. Abades y F. Piquer

Película de animación

·         “Chico y Rita”. Fernando Trueba, dibujos de J. Mariscal y A. Errando. Llamó la atención el encendido alegato en favor del cine por parte de Mariscal.

Película documental

·         “Bicicleta, cuchara, manzana”, de Carles Bosch. Es la gran película documental de 2010, al tratar el progreso de la enfermedad de Alzheimer que desde 2007 padece una de nuestras más reconocidas personalidades políticas, Pascual Maragall, quien también subió al escenario para agradecer la concesión del Goya.

Cortometraje de ficción

·          “Una caja de botones”, de María Reyes Arias que recogió el galardón visiblemente emocionada.

Corto documental

·          “Memorias de un cine de provincias”, de Ramón Margareto.

Corto de animación

·          “La bruxa”, de Pedro Solís. El premio fue entregado por un Santiago Segura vestido de blanco inmaculado y que aprovechó la ocasión (¡faltaría más!) para anunciar que en marzo tendrá lugar el estreno de la nueva entrega de  “Torrente”…

Película hispanoamericana

·         La chilena  “La vida de los peces”, de Matías Bize.

Película europea

 

·         “El discurso del Rey”, de Tom Hooper. Película con 12 nominaciones para los Óscar, y que es una de las grandes favoritas en la más prestigiosa de las galas cinematográficas de EE. UU.

 

 

 

 

Protestas frente al Teatro Real

 

 

Un espectáculo de tanta transcendencia y proyección mediática no podía dejar de ser el evento esperado por algunos grupos para mostrar su descontento a la opinión pública porque frente a las puertas del gran Teatro Real, abiertas para recibir a la flor y nata cinematográficas de nuestro país, se concentraron tres manifestaciones anunciadas: la repulsa (airada) de internautas anónimos contra la Ley Sinde, una pira de especialistas de cine en la que se quemaron de manera ficticia a lo Bonzo en protesta por su precariedad laboral, y un grupo de ecologistas que expusieron su rechazo a la mala calidad del aire que se respira últimamente en la Capital del Reino.

 

 

 

El intento de boicoteo en facebook y el magnífico discurso de Álex de la Iglesia

 

Para los que seguimos ayer la gala a través de la página web de RTVE (http://www.rtve.es/noticias/premios-goya/directo/

) y pudimos compartir simultáneamente nuestras impresiones con otros internautas a través de facebook, no fue una sorpresa el intento de boicoteo por parte de los detractores de la recién aprobada Ley Sinde, que no cesaron de publicar sus comentarios solicitando la dimisión de la Ministra de Cultura hasta el punto de acaparar el espacio destinado al intercambio de opiniones sobre el desarrollo de la entrega de los galardones.

 

 

Sin embargo, el boicoteo comenzó a remitir cuando el todavía Presidente de la Academia de Cine, Álex de la Iglesia, apareció en el escenario casi una hora después del inicio del evento y nos ofreció un breve pero soberbio discurso en el que con voz firme, sin titubeos, y demostrando la fortaleza de sus convicciones, agradeció el esfuerzo de todos los que habían contribuido a la creación de los Premios Goya y su mantenimiento a lo largo del último cuarto de siglo, para después sostener la existencia de posturas encontradas como algo normal, y afirmar que “Internet no es el futuro, Internet es el presente.” De la Iglesia asumió con ardor la defensa del cine pero también la necesidad de cambiar las cosas precisamente en estos tiempos de crisis y, por tanto, de nuevas oportunidades. Por último, dio la bienvenida a quien le sustituirá en el cargo y a quien aseguró no conocer pero sí “querer ya”.

 

 

 

El mejor gag de la velada: Puigcorbé dirigiendo a Sardà

 

 

Casi al final de la gala, y cuando ya sólo faltaban los dos “premios gordos” de la noche, Juanjo Puigcorbé y Rosa María Sardà fueron los encargados de desvelar los ganadores del Goya a la Mejor Dirección. Pero para ello, los dos geniales actores catalanes nos ofrecieron una divertida e irónica parodia de cómo se dirige a los actores en nuestro cine, muy acertada en opinión de este crítico: fue lo más divertido y logrado de toda la entrega de premios.

 

 

 

En defensa de nuestro cine, a propósito de los Goya

 

 

 Existe una disputa ya largamente sostenida y que origina no pocas desavenencias y crueles desencuentros entre todo tipo de gente (cineastas, partido políticos, medios, internautas y público en general) y que no es otra que la crisis crónica del cine español, sus posibles causas, así como su supuesto clientelismo. Y los Premios Goya no iban a resultar una excepción.

 

 

Entre los detractores de la fiesta de este año se encotraban voces como la de Javier Tolentino (Radio 3) ya que este periodista afirmó que “siempre nos hemos negado al prejuicio del público español hacia su cine, ahora vemos –sobre todo en los últimos días– que es sabio el pueblo, que detectaba –de alguna manera– que el mejor cine español, los mejores autores y sus mejores películas, no están invitados al Teatro Real…”

 

 

Sin embargo también hay quienes defendieron la gala, como es el caso de Conxita Casanovas (RNE), para la que se podía ser optimista a pesar de los nubarrones en el cine español ya que las películas de los Goya constituyen un mapa de talento que muchos querrían tener.

 

 

En el fondo de esta polémica subyace una acalorada disputa mediática acerca de la financiación de nuestro cine, su supuesto “apesebramiento” o dependencia de las subvenciones que los medios “afines” a la oposición actual no se cansan de denunciar (como si durante los gobiernos de derechas no existieran, o en la Unión Europea este tipo de ayudas fueran insólitas), y la mala opinión acerca de nuestras películas (por quienes no las ven, hecho curioso que sólo sucede en España) lo que ha suscitado la indignación de las (falsas) voces (neo)liberales que no entienden por qué han de pagar por unos bienes de ínfima calidad a través de sus impuestos.

 

 

El problema es que comparar una película con una hamburguesa nos puede conducir a disfrutar de un único plato en todas las salas de cine. En eso consiste el colonialismo cultural “invisible”: el menú sólo incorpora “fast food” con algún extra de calidad, de vez en cuando.

 

 

Para este crítico la solución a medio plazo a las cuestiones planteadas podría venir de la vieja idea de combatir el fuego con el fuego.

 

 

Nos explicamos: en un mundo globalizado como el nuestro (y cada día más), los defensores del libre comercio van ganando día tras días todas las economías nacionales ya que suelen corresponder a los países con los más grandes mercados internos y, por tanto, con una inigualable capacidad para recuperar las costosísimas inversiones en sus producciones cinematográficas,  contado sólo con el público nacional. De ahí que, con una distribución que rompa todas las fronteras, los beneficios afloran sin dificultad: más dinero, más grande, más espectacular, más promoción, más beneficios, más dinero…

 

 

Ante esto, poco o nada pueden hacer las pequeñas cinematografías como la española cuyo mercado es muy estrecho (y su capacidad para exhibirse es aún más estrecha si cabe).

 

 

Pues bien: creemos un mercado audiovisual hispanoamericano que garantice el estreno simultáneo (o casi) en todas las salas de nuestra comunidad de cualquier producción realizada en los países del área latinoamericana. Un único mercado que garantice al productor una rentabilidad que le permita financiar macroproyectos (sean o no coproducidos) al mismo nivel que los “blockbuster” hollywoodienses y, desde ese mismo momento, las subvenciones desaparecerán.

 

Lanzo el guante, desde esta humilde tribuna, a los bienpensantes neoliberales para los que el cine y las hamburguesas son ambos sólo productos de mercado: creen nuestra ágora cinematográfica hispana, y dejen al cine que siga su camino. Tal vez así descubran que en España, México, Bolivia, Argentina y tantos y tantos otros países hermanos, tenemos talento y creatividad al mismo nivel que nuestros admirados maestros yanquis (y lo digo desde la admiración y el respeto, yo también).