La roca de mi refugio. Ángel Suárez






Photobucket

 
La roca de mi refugio




(*) Ángel Suárez

“ Sé la roca de mi refugio, señor “, es la frase existencial fundamental, que el Evangelio nos propone en el Salmo 30, 2-4.17.25.

La sabiduría de la simpleza hecha parábola, toma su máximo exponente en la minimalista belleza de esta afirmación.
La fragilidad de nuestras decisiones y la cabezonería de empeñarnos en construir siempre nuestros microuniversos sobre suelos arenosos, es la memoria constante de la imperante necesidad de buscar consolidar las bases de la propia existencia.

No se trata de religión, ni siquiera de fe; se trata de un obligado ejercicio de lógica mundana, es decir; no podemos construir nada en esta vida sin afianzar sus bases, con dedicación, esfuerzo y entrega.

Los pilares del saber son siempre firmes, pero muchos son los que han dedicado sus vidas a dinamitarlos, por suerte, siempre sin éxito.
Fracasados en su intento, han descubierto, desconcertados, la mayor fragilidad de sus miserables postulados iniciales.
Estoy convencido de que el conocimiento es la llave de la libertad, tanto de pensamiento como de espíritu.
Por ello asisto asustado ,a los cada vez peores planes de estudio, que desfilan por misteriosos Ministerios, y que nuestro pequeños han de sufrir, ante la impotencia de los, igualmente cada vez más,  ninguneados docentes.

Los caminos cortos siempre los temí y los largos sufrí, aunque siempre supe que éstos últimos eran los correctos. Hacer una agujero en la roca, cuesta mucho trabajo, pero lo importante y el verdadero mesaje, es que no es imposible.
La gran victoria del mal sobre la Tierra, fue hacernos ceer que hay cosas imposibles, inalcanzables, y que debemos desistir en aquellas empresas que no están a nuestro alcance. Muchos gurús del siglo XX, XXI, dirán aquello de que cada cual ha de valorar sus posibilidades para acometer sus metas, con el fin de no frustrarse, como si éstas fueran fijas e invariables.
Como dice la tradición oral; “El mejor desprecio es no hacer aprecio” , amigos.

Otro día les cuento más cosas desde mi zulo de la conciencia.


(*) Director de Tenerifeweek.com