Italia dicé SÍ a los crucifijos en las aulas. Ángel Suárez





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Italia dicé
a los crucifijos en las aulas




El Tribunal Europeo de Derechos Humanos rectificó el pasado 18 de marzo su sentencia de noviembre de 2009, al fallar que la presencia de crucifijos en las escuelas públicas italianas no viola el derecho a la educación ni la libertad de pensamiento y religión.
La ministra italiana de Educación, Mariastella Gelmini, afrimó tras conocer la sentencia, que "se trata de una gran victoria para la defensa de un símbolo irrenunciable de la historia y de la identidad cultural de nuestro país".

Y no le falta razón a la ministra italiana, ya que todos los católicos nos alegramos de noticias como esta, que no sólo afecta a los italianos, sino a la comunidad católica internacional.

Asisto atónito y absorto a cómo occidente traspasa la frontera de las libertades, radicalizando su postura contra aquellos que hacemos de nuestra vida, la creencia en Dios, y el respeto a la Iglesia Católica. Me cansa y me asusta creer que no pueda pensar como quiera en un lugar donde presumimos de libertades, y es que, por estas lides parece, que si piensas como la mayoría no hay problema, pero si difieres del discurso colectivo, se te coloca una etiqueta inmediatamente, ya sea "facha", "fascista"...etc. Se estigmatiza el pensamiento opuesto, tal y como expresa mi buen amigo Carlos J. Álvarez; asistimos a una "Dictadura de las Libertades".

Mi abuelo sufrió prisión por ser comunista, yo crecí en una familia socialista, y mi primer voto con 18 años fue para Felipe González, pero eso no quita para que crea firmemente en Dios y respete toda la simbología de la Iglesia, que igualmente tengo en gran consideración. Conozco perfectamente la historia de la Santa Iglesia: las Guerras Santas, las Inquisición, los pederastas...etc, pero la Iglesia está y siempre ha estado gobernada por hombres, todas esas reprochables conductas, son típicas, precisamente de eso, de los seres humanos, no exclusivas de una Iglesia; " Nunca juzgues a mil por lo que te hagan cien ".
La realidad es que la Iglesia lleva siglos ayudando a los pobres, de la mano de hombres y mujeres que han entregado sus vidas a los que más lo necesitaban, a cambio de nada.
Muchos son los hipócritas que hablan de las riquezas del clero, pero olvidan darse cuenta que su principal bien, es la fe en Dios, que los ha acompañado a lo largo de toda la historia, viendo nacer y morir grandes imperios de déspotas más o menos ilustrados.

Mi pregunta es la siguiente: ¿ Si quitamos las crucifijos que llevan años en nuestras aulas porque molestan a aquellos que no son católicos, no importa ofender por ello a aquellos que sí depositan su fe en los mismos ?.

Y para concluir me gustaría plantearles otra reflexión simple; ¿ Qué creen ustedes que pasaría si los católicos intentaramos construir una iglesia en suelo musulmán ?.

Otro día les cuento más cosas desde mi zulo de la conciencia.