HOW DO YOU KNOW... (¿Cómo sabes si...?)


 


 

HOW DO YOU KNOW... (¿Cómo sabes si...?)


Aunque parezca mentira, esta es una de las películas más difíciles de comentar de las que han pasado por este blog. Una vez más, ha sido anunciada como comedia romántica en España una película que es mucho más. Tengo la sensación de que la imagen de superficialidad y simplicidad que algunos se empeñan en difundir sobre el cine estadounidense tiene mucho que ver con la falta de sensibilidad y de profundidad de esos algunos, porque últimamente me estoy encontrando muchos casos como éste.

¿Cómo sabes si...? tiene no una sino varias lecturas batante más profundas de lo que cabe esperar a primera vista y, al fin y al cabo, un mensaje vital positivo y útil para quienes la vean.

El mensaje fundamental es el de aceptarse a uno mismo y al prójimo (especialmente a tu pareja) tal como es. Pero para transmitir este mensaje, esta película cuenta una historia llena de giros inesperados, situaciones atípicas pero verosímiles (una declaración de amor usando plastilina que debería pasar a la historia de las declaraciones del cine) y sobre todo, unos personajes que encarnan a la perfección dos tipologías de la personalidad: la simple y directa que no se complica la vida y la de quien le da mil vueltas a todo, se llena de preocupaciones y de indecisiones.

Para dejar claro que ninguna es considerada buena o mala, cada una se encarna en dos variantes, representadas por sendos personajes. Las complicadas son ellas: Lisa (Reese Witherspoon), acostumbrada a pensarlo y repensarlo todo y nunca tomar una decisión clara y disfrutarla, y la de Annie (una magnífica Kathryn Hahn) que se complica más bien pensando en los demás y cómo ayudarles. Los simplones, ellos (¿casualidad?): Matty (Owen Wilson, bordando el papel), el rico y famoso medio novio de Lisa, que sólo vive el aquí y ahora (espectacular escena en que ella le cuenta sus penas y él las resuelve restándoles importancia) y el pretendiente (Paul Rudd) que en su sencillez la acepta como es y simplemente a lo que resta importancia es a sus propios problemas, lo cual le hace aparecer tan amable.

Si en alguna película se hace patente la importancia de la persona que hace el casting es en esta, ya que los actores están magistralmente elegidos para los papeles que desempeñan, incluyendo al inigualable Jack Nicholson.