HIMNO PARA AYUDAR A LEVANTARSE . Carlos J. Álvarez

 





 
Por favor,no me lea www.TENERIFEWEEK.com

 

HIMNO PARA AYUDAR  A LEVANTARSE  
 

Estimado lector:

Siento no pedir disculpas por este artículo imprevisible. Debido al respeto que siento por aquél que gasta su tiempo en leerme, he decidido no comentar las noticias de esta semana. La repetición de eventos consabidos, la rutina de la vulgaridad, la falta de hechos significativos que me permitan hablar esta semana de aquello que deseo contar, hacen que me duela el desprecio a la inteligencia y al riguroso aplastamiento del espíritu al que a diario nos someten .Consecuentemente, no he podido escribir otra cosa que lo que a continuación expongo.  

Escribo esta plegaria sin ánimo poético.

Escribo desde la dignidad con ánimo de rebelión.   
 
 
 

SOMOS TITANES 
 

Decir sí, decir ¡vamos!, como Titanes decidamos

dormir en la colcha de los valles,

roncando ciclones,

bostezando tornados.

Despertar a la galaxia

apartando la cordillera que nos cubre.

Corriendo el telón boreal

saludar al infinito,

añadirnos al pulso cósmico. 
 

Decir sí, decir ¡vamos!, como Titanes decidamos

andar por las calles apartando estrellas.

Ir a trabajar corriendo montañas.

Inspirando mares,

espirando lavas,

respirando por boca de volcanes. 
 

Decir sí, decir ¡vamos!, como Titanes decidamos

vivir épicamente,

en la inflación de los instantes.

Que la campana del planeta chive al Sol el eco de nuestros pasos.

Asomando a la Fortuna un cuello de bronce

invulnerable al hacha,

con brazos y piernas como espirales de galaxias

que brotan a millones de un corazón añoso de luz.  
 

Decir sí, decir ¡vamos!, como Titanes decidamos

ser más grandes que nuestros sueños.

Sin posibilidad para el horror,

porque las estrellas chocan sin humillarse.

No concebir el daño a otro

como no dañaríamos a un Dios.

Escuchar a Dioses que nos teman,

y que teman no compartir su Olimpo como hermanos. 
 

Decir sí, decir ¡vamos!, como Titanes decidamos

no ser galaxias aplastadas,

ni Atlas soportando atlas insoportables. 
 

Decir sí, decir ¡vamos!, como Titanes decidamos

ser devotos del obstáculo.

Armarnos contra problemas geológicos.

Aspirar a pugnas siderales. 
 

Decir sí, decir ¡vamos!, como Titanes decidamos

respirar con el espacio. 

Destacarnos con una nota musical,

imprescindible

para el canto del universo. 
 

Decir sí, decir ¡vamos!, como Titanes decidamos

practicar el decálogo de los inolvidables:

    Recordar la oscuridad brotó el Big-Bang y lo ínfimo iluminó el Todo.

    Tener a la ley de la Gravedad como ley inexorable del respeto.

    Que el peso de cada uno determine la distancia del trato.

    Permanecer hasta que un Titán mayor nos absorba, no antes.

    Amarnos como estrellas gigantes, girando juntas, dando luz a la galaxia, ruborizando a la oscuridad, provocando al vacío.

    Que los planetas sigan el ejemplo de nuestras órbitas.

Estremecer a Homero con nuestros actos.

     Que la trama de nuestra vida merezca un cantar de gesta.

No ser más pequeño que tu proeza más grande. 
 

Decir sí, decir ¡vamos!, como Titanes decidámonos

a decir no al mono.

Decidamos

vivir para merecer que una constelación lleve nuestro nombre.