Cabellos Encrespados



CABELLOS  ENCRESPADOS

 


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Imposible de desenredar, demasiado volumen, demasiado seco... El pelo encrespado es a menudo difícil de peinar. Sin embargo, con los cuidados precisos, ¡descubrirás toda su belleza!

¿Cuáles son las características del pelo encrespado?

Muy rizado, el pelo encrespado es en general muy denso y achatado. Sale de la dermis y está más bien plano que recto a lo largo del cráneo. Esto sirve para proteger el cuero cabelludo del sol. Las mujeres negras, del Magreb,... ¡bien qué lo saben!
Los problemas a los que se enfrentan los cabellos encrespados




En climas tropicales, el cuero cabelludo está constantemente húmedo, lo que permite al cabello crecer y conservarse en buena salud. Pero en los países templados, como en Europa, la falta de humedad provoca un estrechamiento de los poros, concentrando el sebo al nivel del cuero cabelludo. Éste se asfixia, se deshidrata y se pela mientras que el resto del cabello se vuelve cada vez más seco y rizado, creciendo en espiral. Todo ello hace que acabemos yendo a la peluquería a demandar servicios como el alisado o las extensiones, aunque, a la larga, hacen al pelo aún más frágil.

 
El champú



Debido a la fragilidad y la sequedad del cabello, éste necesita ser lavado con suavidad y nutriéndolo intensamente. Lávate con champú para pelos secos y rizados. A continuación, échate un suavizante rico y nutritivo, a base de jojoba, de cártamo o de karité. Date un pequeño masaje con los dedos sobre el cuero cabelludo y acláratelo primero con agua caliente (tirando a templada). Termina con agua fría para facilitar que el pelo se desenrede y brille más.
 
 
Los cuidados



Ponte una mascarilla ultra-nutritiva una vez por semana, de manteca de karité, para suavizar y nutrir en profundidad tu cabello.

Antes de lavarte con champú, déjalo actuar al menos media hora, envolviendo el pelo con una toalla caliente para una mayor eficacia. En caso de extrema sequedad, déjatela toda la noche y acláratelo con agua al despertar. Los mechones recobrarán todo su vigor.

 Acuérdate de los aceites de palma, de jojoba o de monoï, que hidratan y enriquecen los cabellos muy secos y dañados. Échatelos a última hora y déjalos actuar durante toda la noche. Lávalos y acláralos por la mañana. Recobrarán vigor y luminosidad.

Como los marroquíes, usa el rassoul. Diluido en agua, forma una especie de barro que hace espuma y absorbe las grasas. Este cuidado / champú, utilizado desde la antigüedad por las mujeres del Atlas Medio, da brillo y flexibilidad al cabello.

Recetas caseras



Mascarilla exprés:
Calienta aceite de oliva al baño maría y échatelo en el cabello. Envuélvelo con una toalla caliente media hora antes de lavarte el pelo con champú.

Mascarilla de aceite de almendra dulce, de miel fundida y a la crema fresca:
Mezcla todos estos ingredientes en la misma proporción ara hacer una mascarilla que te pondrás durante media hora, con una toalla caliente. A continuación aclárate el pelo.
 
Mascarilla para utilizar como cura:
Mezcla o ralla ½ aguacate y ½ plátano. Añade una yema de huevo y una cucharada de café de aceite de oliva. Mézclalo todo bien.
Ponte la mascarilla sobre el cabello mojado masajeando bien el cuero cabelludo. Recúbrelo con un gorro de plástico y déjalo reposar durante ¾ de hora a una hora.
Para que esta mascarilla sirva de cura y permita que tu pelo se reestructure, debes aplicártela una vez por semana durante al menos un mes.

¿Cómo cepillarlo?




Los cabellos encrespados son muy finos pero concentrados en masa. Por ello son difíciles de cepillar y se rompen fácilmente. Hay que desenredarlos con un peine de púas anchas. Eventualmente, aplica un vaporizador de loción desenredante sobre los nudos.
A evitar
- Los geles de peinado que acartonan, secan y terminan por quemar el cuero cabelludo.
- Las trenzas demasiado apretadas: los pelos, demasiado solicitados, terminan por caerse, y algunos ya no crecen más.
- Los desenredones demasiado violentos, que vuelven más frágiles los cabellos.
- Las extensiones demasiado pesadas, que tiran de las raíces, y precipitan la caída del cabello.