CÓMO ELEGIR Y APLICARSE EL BLUSH





CÓMO ELEGIR Y APLICARSE EL BLUSH

maquillaje de fantasia
 
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El blush, el toque final para lucir un rostro perfecto

«Blush» es una palabra inglesa que significa «ruborizarse» o «sonrojarse» de emoción. Este producto, denominado tradicionalmente «colorete», se utiliza para dar color a los pómulos y hacer que tengamos mejor cara. En esta última etapa del proceso de maquillaje en la que nos damos el toque final para iluminar el rostro, podemos, además, estructurarlo añadiendo diferentes efectos en función del modo en que nos apliquemos el colorete. Por ejemplo, podemos hacer que nuestros pómulos estén más o menos marcados o regordetes, dependiendo de si les damos más color o menos.
El blush se puede conseguir en diferentes formatos: polvos, crema o gel. Y es un producto indispensable para muchas de nosotras. Ahora bien, si lo elegimos o lo aplicamos mal, el resultado puede ser una catástrofe y podemos parecer auténticos payasos. Pero que no cunda el pánico, no hay nada más sencillo que aplicar un colorete.
A continuación, te descubrimos cómo conseguir un rostro de muñequita en pocos pasos.
 
Elegir el blush adecuado
maqillaje

Dado que existen diferentes texturas y colores...

-Los coloretes en polvo son los indicados si buscamos un efecto mate. Si, en cambio, queremos algo muy natural, la mejor opción es el colorete en crema, gel o líquido. Normalmente viene mezclado con un poco de base para facilitar la aplicación.

En cuanto a las versiones con brillo, son mucho más resplandecientes que las mate. A menudo, son éstas las que se utilizan en los desfiles.

-Hay una gran selección de colores en función del efecto que nos guste más, pero, sobre todo, deberemos elegirlo teniendo en cuenta la tonalidad de nuestro rostro.

Rosáceos: son los mejores para las pieles claras o, al contrario, para las oscuras. Añadiremos tono y frescura a nuestra piel, de modo que nuestra cara se verá mucho más iluminada.

Anaranjados: son ideales para las pieles mate y, sobre todo en verano, para pómulos, frente y sienes.

Cobre o marrón: indicado para pieles oscuras.

Beis: no se utiliza con el mismo objetivo que los tonos rosáceos o anaranjados. El beis no lo debemos emplear para colorear, sino para estructurar el rostro.

El color también lo podemos elegir en función del pintalabios o el brillo. Un buen modo de proceder es armonizando el conjunto.

-Si llevas rosa en los labios, elígelo también para los pómulos y parecerás una auténtica muñequita.
-Si, en cambio, el pintalabios es de tonos más cálidos, para las mejillas puedes optar por un albaricoque.
 

Con el blush tendrás buena cara

Para aplicarlo correctamente, lo mejor es sonreír. Así pues, ensaya una sonrisa y ponte el colorete en los cachetes con la ayuda de un pincel. Realiza movimientos horizontalmente circulares, hacia el exterior del rostro y estirando hacia arriba. La idea es dibujar una especie de coma para que parezca que los pómulos ascienden.
Existen dos técnicas para aplicar el blush: una con pincel y otra con los dedos.
-Con el pincel: si el colorete es en polvo, utiliza un pincel bien gordo o el mismo que empleas para la base. La ventaja de esta herramienta es que podemos tratar una superficie grande. Finaliza la aplicación con unos pequeños toques de colorete en las sienes, sobre todo si eres de facciones cuadradas u ovaladas. Los coloretes en polvo son más fáciles de aplicar que las cremas, debido a su fácil dosificación. Si no sueles maquillarte y no tienes mucha práctica, elige este formato.
 
BROCHA CALA

-Con los dedos: mezcla un poco de colorete con tu base para conseguir tonos muy suaves. Con esta técnica, disimularemos las imperfecciones de la piel y los pequeños defectos dando ligeros toques con los dedos. Este tipo de coloretes suele emplearse en pasarelas porque se funde a la perfección con la base. Dicha fusión es mucho más fácil de conseguir con el colorete líquido que con el colorete en polvo. El resultado final es muy natural. Se recomienda empezar con muy poco producto y si quieres intensificar el resultado, ve añadiendo más cantidad poco a poco.

El colorete es adecuado tanto para el día a día como para un maquillaje de noche que derroche glamour.
Nada de errores
Hay que ir con cuidado con las cantidades y acordarse de repartir bien el producto. Si te aplicas una capa demasiado gruesa parecerás diez años mayor y las facciones se endurecerán. Así que si crees que te has maquillado demasiado, retira el excedente con un pañuelo presionando con cuidado. El resto, difumínalo para que el resultado sea realmente natural.